Emir Olivares/La Jornada
México, D.F..- Una enorme figura femenina, cuyo cuerpo fue delineado con 500 vestidos y prendas de mujer, se posó a un costado de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con una exigencia: "Ni una más".
La silueta -colocada en las escaleras que conectan a la torre de rectoría con las islas en Ciudad Universitaria- representaba a las más de 500 víctimas de feminicidio en Ciudad Juárez, Chihuahua, y demandaba un alto a la violencia física, sicológica, sexual, económica y social contra el sector.

Con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la Dirección General de Atención a la Comunidad (DGAC) de la UNAM; Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia AC; la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México, y Radio Ciudadana realizaron un acto cultural donde se exhortó a la comunidad universitaria a apoyar para "terminar con este flagelo".

David Vázquez, de la DGAC, indicó que la institución está obligada a revisar y analizar los procesos de violencia contra las mujeres, por lo que los universitarios "deben proponer soluciones con imaginación".

Pretendemos evidenciar, visibilizar y sensibilizar a la comunidad de la universidad sobre la problemática de violencia que enfrentan las mujeres en México.

"En la medida en que respetemos a las mujeres como seres autónomos y libres, tendremos una sociedad más justa. Pero en lugar de avances vemos que el propio Estado nos violenta al aprobar 17 legislaciones contrarias al derecho de la mujer a elegir sobre su cuerpo, eso es violencia institucional", refirió Silvia Solís, de Equidad y Género.

La más reciente Encuesta de Relaciones Interpersonales (2008) reveló que 70 por ciento de las mujeres mexicanas ha sufrido algún tipo de violencia en alguna etapa de su vida.

"Es una cifra altísima, las autoridades deben entender que la violencia intrafamiliar es un problema grave de salud pública y no sólo un fenómeno del entorno privado, por lo que las estrategias para contrarrestarla tienen que ir en ese sentido", dijo.

Como parte de las actividades para conmemorar esta fecha se presentaron las cantantes Gabriela Serralde y María Inés Ochoa.

Los organizadores señalaron que la violencia física, sicológica y sexual que vive la mujer en México es producto de una serie de valores y creencias sexistas que colocan al hombre en un lugar de superioridad ante ellas en diferentes ámbitos como el hogar, el trabajo, la escuela y los espacios públicos.

"En el contexto cultural mexicano hay incluso hombres que consideran a los golpes, maltratos, gritos, insultos, jalones y caricias a la fuerza como expresiones de amor."

Solís subrayó que ante la falta de acciones efectivas del Estado, la impunidad y la tibieza de la CNDH y otras instancias, la cifra de feminicidios en el país se incrementa. Por ejemplo, 2009 es el año más violento contra el sector en Ciudad Juárez, donde la cifra de víctimas por ese delito alcanza las 124. Otro municipio peligroso para las mujeres es Chimalhuacán, estado de México, donde entre 2000 y 2006 fueron asesinadas 400 mujeres.