El Universal
Hasta las celebridades tienen dientes defectuosos; una experta odontóloga nos dice cuáles son estos problemas y cómo corregirlos
Ni los labios más hermosos, el cutis más terso o los ojos más expresivos son suficientemente atractivos cuando pertenecen a una persona que tiene dientes chuecos, amarillos o manchados.

Desde la antigüedad, la estética dental ha sido una gran preocupación, por ello se incrustaban piedras preciosas y metales en dientes y muelas para embellecerlos. Sin embargo, actualmente se apuesta por lo natural y se intenta que los arreglos y composturas sean imperceptibles.

"Una sonrisa estética se define por cinco rasgos: forma, tamaño, posición, color y por la relación que existe con los labios y las encías", señala la odontóloga Susana Arroyo, egresada de la UNAM y quien tiene más de 30 años ejerciendo esta profesión.

Dientes perfectos
El tamaño ideal de los dientes se calcula de acuerdo a la proporción que guardan con los labios y las encías. La referencia es el plano oclusal, es decir, una línea recta imaginaria que va de las muelas, tanto superiores como inferiores, hacia los dientes. "Los dientes no deben estar sobre o bajo esta línea más de un milímetro; de lo contrario, se considera que son grandes o cortos, según sea el caso", explica.

Por ejemplo, la modelo Claudia Schiffer y la actriz Drew Barrymore tienen dientes largos, los cuales claramente rebasan a las muelas.

Para corregir este "defecto" se pueden recortar los dientes y luego colocarles una corona, ya sea de porcelana comprimida o con base de circonia, que son materiales resistentes y estéticos.

"También se debe tomar en cuenta el ancho de dientes y muelas. Cuando los dientes son muy grandes y no hay suficiente espacio en el hueso maxilar, se le conoce como apiñamiento.

"En este caso se practica una extracción, generalmente de los premolares, y se trata de acomodar de una forma estética y funcional".

Si se observa con atención, podemos darnos cuenta que la modelo francesa Laetitia Casta tiene este problema. "Por otro lado, cuando los dientes y muelas son angostos o el hueso maxilar es muy amplio, ocasiona que queden huecos entre éstos, a los que se les conoce como diastemas", añade. El cantante Luis Miguel y el actor Viggo Mortensen son claros ejemplos de esta condición.

"Para corregirlo -señala la odontóloga- se pueden colocar carillas sobre dientes y muelas". Por otro lado, aunque los caninos sirven para rasgar los alimentos, se consideran antiestéticos los que son muy "picudos" como los de la actriz Kirsten Dunst y la modelo inglesa Lily Cole. "Para disminuir un vértice muy agudo, después de alinearlo, se puede redondear el borde", explica. De sonrisas a sonrisas


La estética dental también considera el tamaño de las encías, de los huesos maxilares y la posición de los dientes. Se le conoce como sonrisa gingival a aquella que muestra demasiado la encía al sonreír.

Tal es el caso de la modelo checa Karolina Kurkova. "Durante la niñez, un crecimiento de la premaxilar se puede corregir conun tratamiento ortopédico; en cambio, cuando ya se concluyó el desarrollo, se debe hacer una cirugía", agrega. Unos dientes de 10 deben tener una mordida perfecta; es decir, que al cerrar la boca coincidan dientes y muelas superiores.

El actor Tom Cruise, por ejemplo, tiene la línea media muy desviada, pues sus dientes no están alineados con la nariz, sino que están hacia la derecha; además, tiene un diente frontal prácticamente al centro de la boca.

La formación ósea también influye en la estética dental, pues si el maxilar o la mandíbula sobresale se considera que tienen una posición incorrecta. La actriz Reese Witherspoon tiene prognatismo mandibular, es decir, que su mandíbula es visiblemente más grande que el maxilar. Dientes de perla

Finalmente, cuando los dientes tienen el tamaño justo y están en la posición correcta, se debe considerar su color, pues si están manchados o amarillentos son antiestéticos, como los del actor Johnny Depp.

La doctora Arroyo explica que existen diferentes métodos para blanquearlos, desde chicles hasta tratamientos realizados en consultorios. "Casi todos estos procedimientos utilizan hidróxido de cardamida y peróxido de hidrógeno, los cuales, generalmente, causan sensibilidad, por lo que deben ser controlados concluyó.