Lima, Perú.- El relator del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el mexicano Santiago Corcuera, denunció hoy en Lima la existencia en Latinoamérica de desapariciones forzadas realizadas bajo esquemas de políticas de "limpieza social".
"Grupos delincuenciales, integrados por jóvenes considerados una lacra para la sociedad están siendo eliminados, a manos de particulares con la aquiescencia de la policía o por la misma policía", manifestó a Efe Corcuera, quien participó en la capital peruana, en una visita no oficial, en una conferencia sobre desaparecidos.

"Estas personas son capturadas, las familias van a las comisarías a preguntar por ellos pero éstas se niegan a tener información sobre el paradero de la persona. Y tres o cuatro días después aparecen muertas en un paradero lejano con claras muestras de haber sido torturadas", agregó el mexicano.

Corcuera señaló que esta práctica está "orientada a no dejar rastro alguno de lo que le pasó a la persona", aunque, no obstante, "informes de defensorías del pueblo de algunos países de la región han llegado a establecer ciertos vínculos con agentes policiacos".

Añadió que estas desapariciones muchas veces "son toleradas, incentivadas y aceptadas por parte de la población" en Latinoamérica, aunque "la situación humanitaria más grave" se sigue presentando en Colombia, donde todavía hay un conflicto armado interno.

"Durante 2006 el grupo de trabajo (de la ONU) recibió 15 casos, que cursó como acciones urgentes, y se tramitaron 44 casos bajo el procedimiento estandarizado, que se suscitaron entre 2000 y 2004", detalló Corcuera.

"En otros países, como Argentina, Chile, Perú, Guatemala, El Salvador, Nicaragua o México hubo un conflicto de violencia interna muy fuerte en su momento, donde hubo desapariciones forzosas pero todavía no se conoce el paradero de las víctimas", indicó.

El relator dijo que los Estados deben instrumentar mecanismos orientados al esclarecimiento de los casos a través de programas de reparaciones, aunque ello no siempre garantiza su cumplimiento.

"Hay países donde existen estos programas oficialmente pero donde encontramos una brecha entre el marco legal muy avanzado y los resultados obtenidos", señaló.

Corcuera remarcó que estos estados "son países pobres, con problemas económicos fuertes o con prioridades a veces más urgentes", aunque admitió que también existen países en los que simplemente "falta voluntad".

En cualquier caso, el relator de la ONU opinó que se requiere de la cooperación internacional para que se "etiqueten fondos para planes de búsqueda de efectivos", y se realicen las pruebas de ADN, de alto costo, a las víctimas.