Una banda internacional intregrada por extranjeros de extrema derecha planeaba asesinar al presidente Evo Morales y a su vicepresidente, pero tres de sus integrantes fueron muertos en un enfrentamiento con la policía y hay dos detenidos, se informó el jueves oficialmente.
El comandante de la policía, general Víctor Hugo Escobar, dijo temprano que en la banda había húngaros y un boliviano, y más tarde la televisora estatal informó que los tres muertos eran un húngaro, un irlandés y un boliviano.

Respecto a los dos detenidos, el fiscal Jorge Gutiérrez dijo a la prensa que uno era húngaro y el otro un ex militar boliviano. El canal estatal dijo que el boliviano combatió en la guerra de los Balcanes.

Morales, quien se encuentra en Venezuela participando de una cumbre del ALBA, dijo a los periodistas en Cumaná que la banda planeaba asesinarlo a él y al vicepresidente Alvaro García.

En La Paz, García expresó en una declaración a medios de comunicación que la banda ``preparaba un magnicidio, un atentado contra la vida del presidente y del vicepresidente de la República''.

Aseguró que la banda estaba integrada por ``croatas, irlandeses y bolivianos de extrema derecha que planeaban ataques selectivos contra autoridades''.

La primera información del hecho provino del viceministro de Gobierno, Marcos Farfán, quien dijo temprano que tres personas murieron en el tiroteo con la policía en la ciudad oriental de Santa Cruz, y otros dos fueron detenidos. Los sospechosos resistieron el arresto e intercambiaron tiros con la policía y más tarde hicieron explosionar una granada de guerra, causando destrozos materiales en un hotel céntrico pero no hubo más víctimas, dijo el general Escobar.

La policía confiscó a la banda ``explosivos y armamento de grueso calibre'', entre los que se encontraba el ``explosivo c-4 que no existe en Bolivia, dijo el vicepresidente García. El armamento fue encontrado en un centro ferial. Se encontraron planos de seguimiento a las caravanas de vehículos que suelen acompañar al presidente Morales, dijo García, y aseguró que la policía busca a remanentes de los mercenarios.

``Buscamos las ramificaciones, hay otras células''. Entre el armamento decomisado hay rifles con mira telescópica.

El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, opositor, en rueda de prensa descalificó la información oficial. ``Lo que se busca es hacer ver que la derecha atenta contra el gobierno. Está muy bien montado y pareciera que quieren mostrar que éste es el golpe civil que denunció el gobierno.
Cualquier ciudadano puede decir que este un burdo montaje, un show'', aseveró.

El vicepresidente García lamentó las declaraciones de Costas, quien además dijo que ``el gobierno viene repitiendo hace tres años un supuesto golpe para derrocarlo y no muestra pruebas''.

El gobierno ya había denunciado la presencia de supuestos grupos paramilitares en Santa Cruz, región donde el año pasado ocurrieron violentas protestas antigubernamentales.