Notimex
El presidente del Instituto Geofísico del Perú, Ronald Woodman, denunció hoy que el 'mercader' y coleccionista estadunidense Michael Farme pretende sacar del país los restos de un meteorito que cayó en la altiplánica región de Puno.
Lima.- En entrevista con Notimex, Woodman aseguró que hay una 'intención comercial de personas ligadas a Farme, quienes bajo el argumento de la promoción cultural pretenden sacar del país los restos del meteorito' que cayó el pasado 15 de septiembre en Puno.

El meteorito impactó en las inmediaciones de la comunidad campesina de Carancas, en el Distrito de Desaguadero en la noche del 15 de septiembre, y ocasionó un cráter de aproximadamente 13 metros de diámetro por seis metros de profundidad.

Aunque Mario Limache, secretario general de la comunidad de Desaguadero, fronteriza con Bolivia, negó que los campesinos estén dispuestos a comercializar los restos rocosos del meterito, Woodman dijo que tiene pruebas de que los traficantes pretenden comprarlo.

"Quién sabe qué les hayan ofrecido como para que ahora lo nieguen. La denuncia señala a Michael Farmer como la persona que los encabeza. De hecho, son mercenarios", indicó el funcionario del Estado peruano.

Refirió que esos 'mercenarios' tienen la página http://www.meteoriteguy.com/catalog.htm exclusivamente dedicada a la venta de meteoros.

'Ello es prueba más que suficiente como para que se den cuenta de que el interés de esta gente es comercial, ilegal', expresó.

Recordó que envió a dos científicos peruanos a investigar el meteoro, pero fueron impedidos de ingresar a la zona que era controlada por los pobladores quienes, sin embargo, sí dejaron entrar a un grupo de comerciantes estadunidenses.

'Los campesinos auxiliados por un policía sólo dejaron entrar a los estadunidenses e impidieron el acceso de quienes iban a investigar los restos del asteroide", indicó Woodman.

Los campesinos no se han dado cuenta que tanto el cráter como el resto del meteorito podrían resultar para la zona un atractivo turístico muy útil, dijo.

Por tanto, añadió, 'no se debe permitir que los pobladores hagan contacto con un mercader de meteoritos'.

El presidente del Instituto Geofísico del Perú instó a las autoridades locales a proteger el meteorito para impedir su venta.

Woodman recomendó acondicionar el lugar y resguardarlo para que sea una zona donde pueda llegar el turismo a ver esos restos.

Para ello se deberá proteger el cráter porque ya se avecina la época de lluvias y puede ser erosionado en pocos días.

"Con el tiempo, cuando la ciencia sepa ya sus propiedades y demás, entonces habrá cumplido su cometido de aportar a la ciencia y quedará entonces como un atractivo turístico más", acotó.

Informaciones de prensa procedentes de Rusia, que luego fueron desmentidas, señalaban que el meteorito era en realidad un satélite espía estadunidense que tuvo que ser destruido cuando mantenía bajo vigilancia a Irán.

Un reporte oficial del Instituto Geofísico Peruano establece que el impacto del cuestionado meteorito produjo un sismo de magnitud 1.5, equivalente a una explosión de 4.9 toneladas de dinamita.