Jaime Lozano, orgulloso por volver a CU
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Regresó a Pumas como parte de un proyecto a largo plazo que comanda Alberto García Aspe, con la idea de asumir en algún momento el cargo de director técnico del equipo de la UNAM
México, DF. Jaime Lozano (Distrito Federal, 1979) nunca se acostumbró a llevar una vida lejos de Ciudad Universitaria. Durante siete años vagó por las canchas del futbol mexicano (Tigres, Cruz Azul y Morelia), siempre con la idea de regresar a ese sitio para volver a vestir la playera del equipo que le robó su cariño y admiración: Pumas.
Por donde quiera que anduvo, "el Hecho en CU", bautizado así por una frase que presentó en una playera en el año 2004, demostró su cariño a esa institución. Seguido platicaba con sus allegados de esa organización, la analizaba a lo lejos, lamentaba los malos días y también celebraba en los buenos momentos; de paso, alimentaba esa ilusión de volver a defender sus colores.
Por eso, cuando Alberto García Aspe le comunicó que le interesaba, no pudo más que celebrar al lado de su familia y no dudó en dar el sí. Las críticas en Monterrey, donde se le crucificó y se le achacó el mal rendimiento del equipo; las cinco finales perdidas con La Máquina más otra con el Morelia, donde fue borrado del equipo por Tomás Boy, quedaron en el recuerdo.
"Me siento muy afortunado, me parece un sueño estar nuevamente en casa, el poder terminar mi carrera en el equipo que más quiero, el que me dio todo y, posiblemente, en el que mejor me salieron las cosas. Es una bendición estar aquí nuevamente, el poder compartir vestuario con algunos amigos y con tantos jóvenes", dijo el mediocampista, quien ya espera con ansia su primer juego en el Olímpico, en la jornada dos ante Querétaro. "Muchos días y noches pienso en eso, en mi primer partido".
Proyecto ambicioso
García Aspe no sólo le vendió la idea al Jimmy de ser un jugador más en el ya rico plantel de los Pumas. Los planes para él son grandes, al grado de que se le ve como director técnico en un futuro. Su genética puma, sus éxitos deportivos, educación, buena comunicación y jerarquía, fueron sus armas para que el vicepresidente lo considerara.
"Me gustó mucho la parte de la formación, de dirigir y es por ahí. Jugaré dos años y después veré si tengo la posibilidad de jugar un año más, pero si no, no hay problema. Quiero terminar mi curso, también es algo que me apasiona y quiero iniciar joven (su carrera como técnico)", explicó el zurdo.
El encaminar a los canteranos es una situación que le agrada. Sabe que sufrieron mucho, que fueron descobijados, pero también cree que cuentan con calidad para brillar.
"Se les dejó un paquete grande después del título. Me parece que ahora tendrán la oportunidad de reivindicarse y sacarse la espinita."
Esta cuestión, la de darle juego a la cantera, a su parecer, es una situación que siempre debe ser defendida en el club, y con gente como Emanuel Villa, Luis García, Martín Romagnoli y sus viejos conocidos Darío Verón y Marco Palacios se podrá ver el alcance real de esa gente. Además, con la llegada de refuerzos, afirmó, se logró la combinación idónea entre experiencia yjuventud que da para pensar en el título.
"Las expectativas son grandísimas, se trajo gente de mucha capacidad, experiencia, y son jugadores que han demostrado en el futbol mexicano que tienen la calidad para llevar al plantel y a los jóvenes por buen camino. No tenemos por qué prohibirnos soñar", consideró.
¿Qué opinas de Del Olmo?
Joaquín siempre fue un líder, un gran jugador. Le tocó jugar en Pumas sin haber sido campeón, en el último tramo de su carrera, y aquí tuvo la fortuna de serlo por doble partida. Él se enamoró del equipo, adoptó la filosofía e hizo cosas buenas. Me da a conocer que es un gran técnico y que tarde o temprano ganará algo en la Primera División.