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Erick del Castillo llevó a los espectadores con su "¡Llegó la Revolución señores!" un espectáculo conformado por una recolección con algunos personajes ficticios y verídicos.
México, D.F..- Erick del Castillo le puso corazón, derrochó entusiasmo y confesó algunas anécdotas de su vida privada y profesional durante la primera de las tres presentaciones de su espectáculo "¡Llegó la Revolución señores!", en el teatro Blanquita.

A las 20:40 horas el papá de Kate del Castillo se hizo presente en el escenario de la llamada "Catedral del Espectáculo" bajo la apariencia de "Juan", un relato revolucionario, acompañado de siete músicos (Grupo Zacatecas), Cecy Torres como "Rosita" y de "El borracho", como complemento a su "performance".

Erick no se amilanó, aun cuando la asistencia era mediana, pero colaboradora que le aplaudió y poco a poco fue prendiendo el entusiasmo con sus corridos.

Dio inicio con "El Barzón", ese clásico de Luis Pérez Meza, que nunca falta en las celebraciones de este tipo.

Lamentablemente los "prietitos" en el arroz salieron a relucir y el sonido pretendía echarle a perder la noche al artista, pero Del Castillo sacó la casta y a la hora de interpretar "El Valentín" demostró esas tablas que no en balde lo han colocado en el lugar que ocupa y casi a capella de destapó con ese corrido.

El actor se lució con un vestuario acorde a la celebración, todo ataviado de negro, cananas encima, pistola a la cintura y espuelas que portó con gallardía en un escenario muy singular, salpicado de papel picado en colores verde, blanco y rojo con una Bandera Mexicana, sarapes y otros ornamentos que le dieron un toque especial al recinto.

Erick del Castillo llevó a los espectadores con su "¡Llegó la Revolución señores!" un espectáculo conformado por una recolección con algunos personajes ficticios y verídicos.

El actor se animó a presentarse de nueva cuenta con este "show" que ha llevado por México y el extranjero, pero dejó de hacerlo durante 15 años y ahora, con motivo del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana lo lleva a un teatro como el Blanquita.

Acto seguido vinieron corridos como "Gabino Barrera" -que en la voz de Antonio Aguilar fue un éxito discográfico-, y así continuó cantando uno tras otro.

Tras una pausa se despojó del personaje de "Juan", para presentarse simplemente como Erick del Castillo, un cantor de corridos, momento que aprovechó para confesarle al público que en una ocasión en un acto, para conmemorar la muerte de Emiliano Zapata, al que asistió un presidente, conoció a un maestro y campesino que le reveló que escribía poesía.

Erick aceptó una composición del maestro, dedicada al Cadillo del Sur, pero él lo recortó para convertirla en corrido y desde entonces forma parte de su repertorio.

Asimismo, rememoró que su madre nació en Celaya, Guanajuato, en 1900 y que fue en 1915 cuando se llevó a cabo la batalla decisiva en la Revolución Mexicana, y que su padre hizo el gran esfuerzo para que nada les sucediera.

El intermedio llegó y enfrió un poco el entusiasmo, pues la gente como que ya empezaba a agarrarle sabor al espectáculo; sin embargo, la presencia del Trío Los Hermanos Muñoz le dio el toque bohemio al "show".

Minutos más tarde el actor regresó para seguir ofreciendo sus corridos que al final de cuentas llegaron a 30, aproximadamente, entre ellos "La pajarita" y "Adiós mi chaparrita", pero en ese momento Del Castillo sorprendió al público al bajar del escenario para cantar en los pasillos.

Al final, a las 22:15 horas, el artista se despidió de los admiradores interpretando "Cucurrucucu paloma", pero antes de que bajara el telón agradeció a todos los que asistieron al Blanquita, a sus colaboradores y a la empresa por la oportunidad de permitirle mostrar su arte.

"íLlegó la Revolución señores!" proseguirá hoy sábado a las 18:00 y 20:30 horas y el domingo a las 17:00 y 19:30 horas.