Un estudiante universitario mexicano desarrolló un método más económico que la resonancia magnética para evaluar a personas con enfermedades cardiacas, el cual está siendo probado en 350 pacientes del Instituto Nacional de Cardiología de México.
México, D.F. .- El propio creador de la herramienta, Luis Jiménez, dijo hoy a Efe que el método, denominado ventriculografía radioisotópica, resultaría hasta unas seis veces más barato que la resonancia magnética y los ecocardiogramas.

Mientras estos últimos estudios bordean los 8.000 pesos (unos 722 dólares al tipo de cambio actual), el desarrollado por Jiménez ronda apenas los 1.500 pesos (135 dólares).

Jiménez, que es alumno del doctorado en Ingeniería Biomédica, presentó esta mañana su estudio "Análisis de patrones de contracción ventricular con imágenes de ventriculografía radioisotópica en equilibrio (VRIE)".

El estudio fue realizado en conjunto con la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el propio Instituto Nacional de Cardiología.

El método propuesto por el ingeniero biomédico consiste, según dijo, en "medir el grado de asincronía que tiene el ventrículo en sus contracciones", lo cual permite detectar si el corazón bombea la sangre correctamente.

Según el Instituto Nacional de Cardiología, las enfermedades cardiovasculares son la segunda causa de muertes en México, solo detrás de la diabetes.

El estudio de Jiménez se encuentra en evaluación para su publicación en la revista estadounidense especializada IEEE Transactions on Information Technology in Biomedicine, indicó.

"Hemos generado buenas expectativas entre la comunidad, parece que hemos trazado una buena línea de investigación a pesar de que no es un método nuevo, ya se ha aplicado en un par de hospitales en Estados Unidos, pero no se ha difundido mucho porque las imágenes no son tan espectaculares como en una resonancia", aseguró.

Jiménez afirmó que los hospitales mexicanos tienen la capacidad para ofrecer a sus pacientes la ventriculografía porque el equipo tecnológico es de bajo costo y se requiere poco esfuerzo por parte del médico para interpretar los resultados.

Hasta ahora solo el Instituto Nacional de Cardiología es el que ofrece este servicio en México, mientras que en EE.UU. lo hacen los hospitales de California y de Atlanta.

El estudio de Jiménez fue realizado en conjunto con Enrique Vallejo, médico adscrito al servicio de cardiología nuclear del Instituto, y Verónica Medina, investigadora científica por parte de la UAM.