Manifestantes durante una marcha en favor del aborto, en el Hemiciclo a Juárez. Foto Notimex/Vanguardia
La Jornada
México, D.F..- Mientras el coordinador de la fracción parlamentaria del PRI en la Cámara de Diputados, Francisco Rojas, se negó ayer a opinar sobre el aborto, porque su bancada aún no debate el tema con amplitud, el dirigente del PAN, César Nava, dijo que su partido continuará con una agenda local en esta materia.
Agregó que el blanquiazul ha apoyado decididamente las reformas estatales que penalizan la interrupción del embarazo, con base en su forma de concebir a la persona y la actividad política, así como en el Distrito Federal se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Cuando se le preguntó si prevé una iniciativa de este tipo a nivel federal, señaló que "la protección que tiene la vida en las constituciones locales garantiza suficientemente nuestra aspiración; por ahora seguiremos con esta agenda local".

Añadió que la agenda de reformas constitucionales a nivel estatal seguirá el curso que cada entidad determine.

Defendió al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, quien la víspera se manifestó contra el aborto con argumentos referidos a que la vida comienza desde el momento de la concepción.

Nava Vázquez consideró que las expresiones del secretario encierran un argumento "lógico-jurídico. No es un argumento de fe o religioso; es estrictamente fundado en la lógica y en su recta razón, amparado en la libertad de expresión", puntualizó.

En el Senado, no sólo los legisladores del PRI y PRD reprobaron los señalamientos del secretario y le demandaron que respete la Constitución y el estado de derecho, sino hasta integrantes del blanquiazul manifestaron su inconformidad.

La senadora panista Beatriz Zavala manifestó que no corresponde a ningún funcionario público emitir opiniones personales o ideológicas y, en el caso del aborto, los pronunciamientos deben ser estrictamente acordes a lo que señala la ley.

"Que no se le olvide que el mexicano es un Estado laico, al que se debe respetar en lugar de seguir abriendo la puerta a una intromisión cada vez mayor de la jerarquía religiosa", advirtió el priísta Carlos Jiménez Macías.

Enfatizó que es grave que Gómez Mont haya expresado una postura en la controversia, ya que eso lo puede hacer su partido, el PAN, pero él, como responsable de la política interior del Estado, tiene que ajustarse a lo que marca la Constitución.

Jiménez Macías consideró también que en el PRI se debe abrir un gran debate sobre el tema, ya que no todos los priístas están a favor de que se penalice la interrupción del embarazo.

A su vez, el perredista Pablo Gómez resaltó que lo expresado por Gómez Mont tiene trasfondo religioso, sin abordarlo como un problema social que tiene que ser resuelto. Añadió que al funcionario se le debe pedir que respete la Constitución, pero también que se sujete al derecho canónico, "porque a propósito de fieles, las fecundaciones in vitro están condenadas por la Iglesia".

En San Lázaro, el panista Julián Velázquez, quien preside la Comisión de Salud, manifestó: "yo estoy a favor de la vida y de que siempre respetemos la individualidad y confidencialidad de las personas para hacer lo que ellas consideren con su cuerpo".

El perredista Vidal Lleneras, rechazó las afirmaciones de Gómez Mont y le exigió que respete laley. "Él está obligado, más que nadie, a respetar el carácter laico del Estado. El riesgo que corremos, de no ser corregidas estas actitudes y esta ofensiva conservadora, es vernos nuevamente inmersos en polarizaciones y confrontaciones."