Notimex
El presidente salvadoreño Antonio Saca se comprometió hoy a tomar severas sanciones contra la empresa Baterías Récord, acusada de contaminar con plomo el medio ambiente afectando la salud de la población, aunque descartó cerrarla.
San Salvador.- Saca aseguró que todas las entidades del Estado vinculadas al problema trabajan para investigar el caso y "van tomar medidas muy severas contra la fábrica que ha contaminado", pero abogó por identificarse con las necesidades de los trabajadores de la compañía.

Las declaraciones del gobernante se dieron luego que una marcha promovida por los afectados y sus familiares, que inició en el cantón Sitio del Niño, en el sureño departamento de La Libertad, intentó llegar a la Casa Presidencial para exigir la clausura de la empresa.

El gobernante señaló que el Ministerio de Salud realizará los exámenes para medir las concentraciones de plomo en la sangre entre los afectados a fin de darles tratamiento.

Los familiares y las víctimas del contaminante, así como miembros del Movimiento contra la Contaminación por el Plomo, no pudieron llegar a la sede de gobierno, debido a agentes antimotines se habían concentrado en el lugar.

"Aquí venimos como una acción desesperada, estamos cansados de que la fábrica trabaja y los niños y mujeres están siendo envenenados, ya no sabemos qué hacer. Esta es una medida desesperada", dijo Carlos Mejía en su recorrido hacia San Salvador.

Según Mejía, existe un estudio que señala que son 85 las personas que tienen plomo en su sangre, lo cual les ha ocasionado vómitos, diarreas y la ausencia de niños a las escuelas.

Los manifestantes intentan entregar un pliego de peticiones al mandatario para poner fin a las "vejaciones que ha producido la empresa Récord" contra la población.

El cierre de la empresa y la medida de presión para lograr que el Estado cumpla con las recomendaciones de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PPDH) sobre este tema, eran las principales demandas de los manifestantes en la marcha pacífica.

La PPDH investigó el problema y confirmó la presencia de plomo en los niños, por lo que exigió la semana pasada el cierre de la fábrica y este miércoles reiteró su recomendación a las autoridades de Salud y de Medio Ambiente.