Moscú, Rusia.- El carguero ruso Progress M-62 fue desenganchado hoy de la Estación Espacial Internacional (EEI) y durante dos semanas funcionará como laboratorio independiente, informó la oficina de prensa del Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia.
La maniobra se llevó a cabo a las 13.32 hora de Moscú (10.32 GMT) de modo automático y supervisado desde la Tierra, tras lo cual la nave de carga inició su vuelo autónomo, señalaron las agencias rusas.

Previamente, el director de la oficina, Valeri Lindin, había explicado que durante el vuelo autónomo del Progress M-62, científicos rusos estudiarán las propiedades del plasma que surge a consecuencia del funcionamiento de los propulsores del aparato, como ya se hizo con el Progress M-60 en otoño del año pasado.

El hundimiento del Progress M-62 tendrá lugar a mediados de febrero en el así llamado "cementerio de naves espaciales" en el océano Pacífico, situado a tres mil kilómetros de Nueva Zelanda, en una zona libre de navegación marítima.

Antes del desenganche del carguero, los astronautas estadounidenses Peggy Whitson y Daniel Tani y el ruso Yuri Malenchenko cargaron la nave con deshechos y equipos y materiales desgastados.

En tanto, el carguero Progress M-63, que el 7 de febrero se acoplará a la EEI, será lanzado al espacio mañana martes, a las 16:03 hora de Moscú (13:03 GMT), desde el cosmódromo kazajo de Baikonur.

La nave transportará, además de carga vital, un envío del grupo de apoyo sicológico.

"Hemos incluido una decena de películas de diversos géneros, dos DVDs de Vladímir Visotski (aclamado cantautor y actor ruso fallecido en 1980), y varios CDs de Stravinski y Chaikovski", explicó Olga Kozerenko, la experta del Instituto de Problemas Médicos y Biológicos de Rusia que dirige el grupo de apoyo desde Rusia.

La carga incluye además manzanas, naranjas, pomelos, limones, ajos y cebollas, así como frutos secos, bombones y chocolate y, a petición de Malenchenko, una tarrina de miel, indicó Alexandr Agureev, portavoz del instituto.

Asimismo, el Progress M-63 abastecerá a los tripulantes de la EEI con agua, oxígeno, instrumentos científicos y combustible.

Por otra parte, el próximo turista en visitar en una nave rusa la estación espacial, Richard Garriott, comenzó hoy en la Ciudad de las Estrellas, en las afueras de Moscú, los entrenamientos para preparar su viaje al cosmos, según el ministerio ruso de Información.

Garriott, de 46 años, se someterá a un programa médico de seis semanas y se familiarizará con aspectos técnicos de su viaje.

El turista espacial, hijo del ex astronauta estadounidense Owen Garriott, viajará al cosmos el próximo octubre y permanecerá nueve días en la EEI.

Durante su estancia en el espacio, Garriott tiene intención de realizar experimentos científicos, como el estudio de la cristalización de las proteínas en condiciones de ingravidez.

Hasta ahora, la EEI ha sido visitada por cinco turistas, cuatro estadounidenses y un surafricano, que desembolsaron por su aventura entre 20 y 25 millones de dólares.

Sin embargo, los organizadores del turismo espacial anunciaron que a partir de 2008 el precio del viaje turístico costará entre 30 y 40 millones.