Diego Ayala/Excélsior
Alonso García Tames, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), dijo que se han venido atendiendo los principales problemas que atrasan el desarrollo de infraestructura en el país; sin embargo, sucede que las obras no están preparadas para ejecutarse como era el plan.
México, D.F. .- La inversión en infraestructura está prácticamente detenida, porque los proyectos no están preparados para desarrollarse, reconocieron especialistas y el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin).

Alonso García Tames, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), dijo que se han venido atendiendo los principales problemas que atrasan el desarrollo de infraestructura en el país; sin embargo, sucede que las obras no están preparadas para ejecutarse como era el plan.

Pese a ser uno de los puntos del Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar y el Empleo, lanzado por el presidente Felipe Calderón, es el aceleramiento del Programa Nacional de Infraestructura, y que el mandatario ha incluso conminado a los constructores a vigilar que se ejerza el gasto en infraestructura, García Tames, en entrevista con Excélsior, afirmó que muchos de los proyectos no son bancables; es decir, no logran atraer financiamiento para desarrollarse.

La inversión en infraestructura para el periodo 2008-09 era de 150 mil millones de pesos, entre proyectos carreteros, suburbanos, de transporte urbano, de agua y otros. Aunque en el Acuerdo por la Economía y el Empleo se fijó en 570 mil millones de pesos, sumando dinero público y privado, el monto destinado a obras. También 17 mil millones de pesos adicionales para inversión en Pemex y 14 mil millones de pesos más para inversión en infraestructura para las entidades.

A decir de García Tames, el Fonadin está muy concentrado en hacer viables y bancarizables estos proyectos.

En ese sentido, ha estado canalizando recursos por 3 mil 48 millones de pesos para financiar estudios de preparación para poder desarrollar estos proyectos de infraestructura.

Asimismo, indicó, se han autorizado apoyos a distintos proyectos por más de 25 mil millones de pesos, con la finalidad de atraerles el financiamiento necesario por parte de la banca comercial. "Son cantidades importantes para el desarrollo de infraestructura".

Entre los proyectos más ambiciosos, señaló el funcionario, hay dos dentro del sector de tratamiento de aguas. Se trata de las plantas El Ahogado y Agua Prieta, ambas en Jalisco.

La de El Ahogado tiene capacidad para tratar 2.5 metros cúbico de aguas negras por segundo. En esa ya concluyó el proceso de licitación y se designó a la empresa Atlatec, que tiene capital de origen japonés. "Tiene apoyo del Fonadin".

La de Agua Prieta apenas está en proceso de licitación, el cual concluirá en julio próximo. Tiene una capacidad de tratar ocho metros cúbicos de aguas negras por segundo.

"Con estas dos plantas -dijo García Tames- se va a tratar el 100% de aguas negras en la Zona Metropolitana de Guadalajara, cuando hoy en día casi no se trata nada. Entonces son dos de las plantas de tratamiento de aguas más importantes del país en términos de avanzar en la agenda de saneamiento de las aguas negras de México".

Elentrevistado comentó que muchos de los proyectos, aunque son rentables socialmente, no lo son financieramente.

Lo anterior, explicó, obliga a que el sector público canalice recursos que alivien los requerimientos financieros de los proyectos y disminuya la cantidad de recursos que tiene que tener el sector privado, haciéndolos rentables financieramente.

Dijo que el porcentaje de financiamiento entre el estado y la iniciativa privada es variable y depende de lo que necesiten los sectores. "Hay sectores, por ejemplo, que necesitan apoyos mucho más sólidos que otros. En cualquier caso, el apoyo nunca puede ser mayor a 49 por ciento, porque en ese momento dejaría de ser privado y se transformaría en un proyecto público".

Alonso García Tames aceptó que los procesos de licitación de las obras de infraestructura caminan lentamente. Ante eso, mencionó que se están proponiendo modificaciones a la ley para poder ejecutar las licitaciones de manera más rápida, con el fin también de facilitar la participación de distintos agentes en dichos procesos.

"Sobre todo en esta época económica adversa es más necesario agilizar las licitaciones, y por eso estamos sugiriendo estas modificaciones."

No obstante, a Banobras le interesa cuidar la preparación de los proyectos, pues de lo contrario "éstos se ponen en riesgo y estaríamos en una situación muy grave de proyectos sin terminar. También queremos procesos más competitivos y transparentes".

El director general de Banobras dijo que el valor del Fonadin cuando fue constituido fue de 270 mil millones de pesos. Una parte es en efectivo y otra es el valor de las concesiones que el fondo tiene.

El fondo, indicó, también genera derechos y obligaciones de sus predecesores (como el caso del FARAC, que tiene una deuda de 168 mil millones de pesos).

"El fondo ha tenido avances significativos, sobre todo en proyectos que tradicionalmente no se habían apoyado en el país. Un ejemplo es el sector de transporte urbano. Son proyectos muy importantes por el beneficio que hay para los usuarios".

Por su parte, el especialista Juan Caros Machorro, socio de la firma Santamarina y Steta, señaló que México tiene un gran rezago en materia de infraestructura. A nivel mundial el país se encuentra en el lugar 63 de una muestra de 131 países.

Además de ser una necesidad, en épocas críticas se convierte en un área de oportunidad, porque derrama económicamente a muchos sectores. También genera empleos. "Con esta idea fue que el presidente Felipe Calderón anunció primeramente su Programa Nacional de Infraestructura, acompañado de la creación de este Fonadin, que en teoría es una extraordinaria idea para detonar muchos proyectos".

Desdichadamente, dijo, ha habido ingredientes que no han permitido arrancar el programa de la manera que debería. Una es la crisis por la que atraviesa, no sólo México sino el mundo, pues "se espera una participación importante de la banca comercial en el fondeo de los proyectos. Si en estos momentos no hay dinero en la banca comercial o si el que hay es mucho más caro, esto tiene un impacto en el desarrollo de proyectos de infraestructura".

Otra traba es la burocracia; es decir, la falta de mejora regulatoria, particularmente la simplificación de los procedimientos de contratación. Eso está deteniendo mucho los proyectos.

Se necesita, además -comentó-, que el sector privado sea más proactivo al momento de decidir participar en los proyectos de infraestructura. Y es que la iniciativa privada está esperando a que el sector público le indique cuáles son los proyectos que existen en vez de dejar a los particulares tener esa iniciativa de buscar esos proyectos y proponérselos al gobierno.

Para Iris Bonilla, también asociada de Santamarina y Steta, firma especializada en proyectos de infraestructura, definitivamente deben hacer más eficientes los procesos licitatorios y fomentar el financiamiento por parte del sector privado. "Eso es lo que en este momento se ha estancado un poco, sobre todo por la crisis económica".

Para ello, indicó, sería importante diseñar e instrumentar nuevos esquemas de financiamiento, "porque si hablamos de grandes proyectos de infraestructura que van a tener participación privada y pública hay que ver cuáles son los esquemas sobre los que va a invertir el sector privado".

Bonilla es de la idea de modificar la Ley de Obras Públicas, eliminando algunos procesos o haciéndolos más cortos y expeditos.

Machorro indicó que la inversión en infraestructura para el periodo 2008-09 era de 150 mil millones de pesos entre proyectos carreteros, suburbanos, de transporte urbano, de agua y otros. "Suena muy ambicioso, pero es difícil que se logre sin ajustar estos pendientes".

Además, insistió, la banca de desarrollo debe jugar un papel fundamental en el Fonadin, acompañando los proyectos y haciéndolos atractivos para la banca comercial y a precios menores de los actuales, que se rigen en los pocos proyectos en los que participa la banca comercial.

El especialista dijo que "es hora de que el legislativo le entre al toro por lo cuernos y revise a fondo la Ley de Obras Públicas, la de Concesiones y simplificar los procesos de contratación".

La senadora del PRD Minerva Hernández, secretaria de la Comisión de Hacienda, recordó que la semana pasada su bancada presentó una iniciativa para modificar la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, pues la Comisión Intersecretarial de Gasto-Financiamiento "es una traba burocrática terrible, porque no fluyen los proyectos".

Y es que, apuntó, "ese comité no sesiona con la regularidad requerida y las aprobaciones no fluyen".

Indicó que el Fonadin no se ha aplicado precisamente por esa falta de coordinación institucional. "Llevamos más de dos meses de que fue el anuncio del Programa Nacional de Infraestructura y no hemos visto nada de los 25 puntos anunciados. Suenan interesantes en el papel, pero si no se llevan a la práctica, no aliviarán la situación".

Apuntó que en marzo debe cambiar la situación y la ley, de lo contrario, "si nos pasamos, ya no tendrán impacto estas acciones. Entre más tiempo transcurra menos eficaz será la aplicación de estas medidas. En cambio, con la oportunidad con la que se apliquen estas medidas tendrán un mayor impacto en la población".