Notimex
Cd. de México.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, calificó de positivo su primer año de administración así como la década de mandatarios locales emanados del PRD en la capital.
Aseguró que durante la década en que el Partido de la Revolcuión Democrática (PRD) ha gobernado la ciudad de Mexico, ésta se afianzó en el primer lugar en inversión social, obra pública y transparencia sin perder su autoridad moral ni política.

Al participar en el encuentro 10 Años de una Ciudad de Izquierda: De la Ciudad de la Esperanza a la Ciudad en Movimiento, sostuvo que ha gobernado con responsabilidad y mantiene todos los servicios funcionando, a pesar de los augurios en contrario por "no ir a Los Pinos".

"A un año de que nos dijeron eso, hemos gobernado con responsabilidad, defendido a la ciudad y demostrado que la base de un gobierno es la autoridad moral. Un gobierno traidor y olvidadizo no sirve para nada. No tendríamos ni siquiera la posibilidad de defender nuestra propia ciudad", expuso.

Según Ebrard Casaubon, el Distrito Federal ocupa también el primer lugar en equidad de género y recuperación de espacios públicos mediante acciones como el Ciclotón, las playas artificiales y la pista de hielo en el Zócalo, todo ello sin darle la espalda a la ciudadanía.

Acusó a la derecha de "administrar la extrema pobreza", pues es la tesis real en la que cree, mientras el grueso del presupuesto lo canaliza al gasto corriente y, como resultado de su incapacidad para generar empleos, 400 mil mexicanos emigran cada año al extranjero.

En cambio, dijo, el gobierno capitalino, durante gobiernos de izquierda incrementó el gasto de inversión y este año pretende aumentarlo en más infraestructura, principalmente hidráulica, vial y de transporte.

Además, el año próximo destinará 25 mil millones de pesos a programas sociales de los 110 mil millones planteados como presupuesto, lo cual, aseguró, lo coloca proporcionalmente muy por encima del gobierno federal.

Expresó disposición a acercamientos con diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), con el único límite de no poner en entredicho la aplicación y sobrevivencia de sus programas, ni los ideales que los llevaron al poder.

En el acto, organizado por asambleístas pertenecientes a la corriente perredista Izquierda Unida, reiteró su intención por buscar en 2008 la autonomía del Distrito Federal para el pleno reconocimiento de los derechos ciudadanos de sus habitantes y de facultades para sus autoridades.