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Cd. de México.- México cuenta con mano de obra calificada y competitiva, cercanía con Estados Unidos, procesos productivos de calidad y una base sólida de proveedores que lo pueden colocar entre los principales productores mundiales de vehículos.
De acuerdo con BBVA Bancomer, la consolidación de inversiones en el sector automotriz en México estará sujeta al esfuerzo que se realice en el país para captar y retener inversión, tanto nacional como extranjera.

Señala que las principales armadoras de Estados Unidos están reubicando sus plantas para recuperar competitividad frente a sus rivales asiáticas, de las cuales, una parte se está localizando en México.

En ese sentido, el grupo financiero indica que para aprovechar mejor sus ventajas en términos de clima, apertura comercial y cercanía con Estados Unidos, México debe avanzar en construir un entorno atractivo.

Por ello, agrega, se deben impulsar cambios en el marco regulatorio, fortalecer las instituciones y fomentar un ambiente competitivo que eleve la productividad para atraer la inversión en todo el país y en áreas clave, como telecomunicaciones, energía y turismo.

"Se requieren mayores reformas de segunda generación que generen ese entorno propicio para la inversión y con ello elevar el potencial de crecimiento de la economía y en consecuencia el nivel de empleo", afirma.

En su estudio Análisis Regional, el grupo financiero destaca que aunque elevados en monto, los flujos de inversión extranjera que recibe el país se estancaron a nivel absoluto y se redujeron en términos relativos.

Así, medida como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), la inversión extranjera se ubica en 2.3 por ciento, al mismo nivel que en 1994, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En su análisis, BBVA Bancomer afirma que la industria automotriz a nivel mundial se transforma rápidamente para adaptarse a constantes cambios en las preferencias de los consumidores, con lo cual se han incorporado avances tecnológicos.

A su vez, los esquemas de producción avanzan hacia sistemas modulares, donde la red de proveedores juega un papel cada día más importante.