Jessica Castillejos/Excélsior
La Secretaría de Educación del DF presentó una encuesta en la que revela que 92% de los alumnos de educación básica de la capital ha sido víctima de algún tipo de violencia, mientras que durante el año pasado recibió información de por lo menos cuatro suicidios como consecuencia del bullying, aseguró Marina Giangiacomo, coordinadora de la Línea de Investigación del Programa Escuela sin V iolencia de la Secretaría de Educación local.
México, D.F..- La violencia escolar o bullying es una problemática que va en crecimiento. Tan sólo el año pasado se registraron en el D F al menos cuatro suicidios de menores por esa situación, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación capitalina.

Se presenta en todas las clases sociales y las consecuencias sicológicas afectarán por años e incluso de por vida, tanto a las víctimas como a los agresores y testigos. Las encuestas sobre el tema en el país son pocas, además de que no existen cifras oficiales de suicidios por esa problemática.

La Secretaría de Educación del DF presentó una encuesta en la que revela que 92% de los alumnos de educación básica de la capital ha sido víctima de algún tipo de violencia, mientras que durante el año pasado recibió información de por lo menos cuatro suicidios como consecuencia del bullying, aseguró Marina Giangiacomo, coordinadora de la Línea de Investigación del Programa Escuela sin V iolencia de la Secretaría de Educación local.

 La incidencia del bullying no varía mucho entre planteles públicos y privados, la diferencia son las razones y el tipo de agresión. Giangiacomo comentó que en colegios públicos se registra mayor violencia física y en las privadas verbal o sicológica. "Por lo general es más sutil (en escuelas privadas), los motivos son por otros elementos, como quién tiene el mejor carro o el mejor viaje", precisó. Asimismo, se presenta el fenómeno del bullying contra los maestros, ya que los alumnos los atacan al sentir que son sus empleados debido a las altas colegiaturas que sus padres desembolsan. "En estos colegios hay mucha competencia, entonces se presenta la altanería, la prepotencia", comentó Trixia V alle, quien esta semana sacó al mercado el libro ¡Ya no quiero ir a la escuela! Cómo combatir el bullying.

Durante su investigación encontró que el acoso aumentó en colegios de niñas y mixtos, mientras que las agresiones van desde rayar el auto de la víctima hasta apedrearla. La violencia escolar no sólo se presenta en primaria, sino también en secundaria y preparatoria. La tecnología juega un papel importante en las nuevas generaciones, por lo que la web se ha convertido en una herramienta del bullying, pues los menores graban los actos violentos y los proyectan en páginas de videos.

Giangiacomos explicó que todos los protagonistas de ese comportamiento, víctimas, agresores y testigos sufren secuelas. Detalló que la víctima experimenta, entre otros sentimientos, angustia, trastornos alimenticios y de sueño; depresión, miedo, una baja en su rendimiento escolar e incluso pensamientos suicidas.

 El agresor o bully, por su parte, aprende que "se vale" resolver las cosas con violencia, y que ésta es normal. Mientras tanto los espectadores o testigos del bullying desarrollan una actitud de indiferencia, se desensibilizan ante los episodios violentos e incluso ya no los perciben como malos.

Trixia V alle fue víctima del bullying y reconoce locomplicado que es superar el daño, de tal manera que recomendó a los padres apoyarse en sicólogos para ayudar a sus hijos a salir de esa problemática. Para ella escribir un texto para combatir el bullying fue una catarsis, pero recordó que en esta problemática están involucrados también padres de familia y autoridades escolares.