Miami, EU.- Kevin Garnett, Paul Pierce y Ray Allen, denominados como los "Tres Grandes", han logrado en sólo ocho partidos devolver a Boston su aura de leyenda, y ya se extiende un grito de alarma entre los restantes 29 equipos de la NBA: Detengan a los Boston Celtics.
Desde hace 34 años, los Boston Celtics, la plantilla más ganadora de la liga norteamericana de baloncesto con 16 campeonatos, no conocían un inicio de campaña tan espectacular como el que presentan ahora, aunque ya están sólo a dos partidos de aquel arranque de 1972- 1973, en el que consiguieron diez victorias consecutivas.

Encabezados por Garnett, Pierce y Allen, la actual maquinaria del Boston aspira a conquistar el ansiado anillo de campeón, que no disfruta desde hace 21 años, aunque todavía tiene un largo y exigente camino por delante, que incluye los malabares tácticos de la postemporada.

Garnett, un alero de 31 años, recibirá más de 23 millones de dólares esta temporada, consecuencia de su rendimiento durante las últimas 12 campañas en la liga, en la que es uno de los cinco jugadores con más de 19.000 puntos, 10.000 rebotes y 4.000 asistencias, al lado de otras leyendas como Wilt Chamberlain, Kareem Abdul-Jabbar, Karl Malone y Charles Barkley.

Con sus 2,11 metros de estatura y 115 kilos de peso, Garnett, quien por su versatilidad es capaz de jugar en varias posiciones, simboliza el resurgir de un Boston que llevaba demasiado tiempo en las catacumbas. Hasta ahora promedia 38,8 minutos, 21,6 puntos y 13,6 rebotes por partido, superiores incluso a las cifras acumuladas a lo largo de su carrera: 38,3, 20,5 y 11,4.

"Estoy muy motivado por jugar con los Celtics", afirmó Garnett, quien dejó atrás 12 años con los Minnesota Timberwolves para unirse a la legendaria franquicia.

"Ahora tengo la oportunidad de compartir con profesionales de la clase de Paul (Pierce) y Ray (Allen), juntos en una organización con una legado que ningún otro equipo ha podido alcanzar".

Para conseguir los servicios de un jugador de la clase de Garnett, Boston tuvo que realizar el mayor traspaso en la historia de la NBA, al ceder a los aleros Al Jefferson, Ryan Gomes y Gerald Green, el escolta Sebastian Telfair, el pívot Theo Ratliff y dos elecciones de primera ronda del draft.

Garnett llegó a un acuerdo de extensión de contrato por tres temporadas más con los Celtics, que le garantiza estar en el equipo hasta la temporada 2011-2012.

El fichaje le permite al Boston completar una plantilla competitiva, en la que aparecen otros dos extraordinarios jugadores como Allen y Pierce. Este último era el emblema del anterior Boston, un equipo mediocre que el pasado año sólo consiguió 24 victorias, el peor registro del Este y el penúltimo de toda la NBA.

Pierce, con 22 puntos y Allen, con 20,4, igualmente tienen un alto promedio en los primeros ocho partidos, lo que ofrece tranquilidad al técnico Glen Anton "Doc" River, laureado como Mejor Entrenador del Año en 1999, cuando debutó al frente del Orlando Magic.

En la larga historia de los Boston Celtics, fundados el 6 de junio de 1946, algunos de los nombres más emblemáticos del baloncesto están ligados a la franquicia, como Bob Cousy, Bill Russell, Larry Bird o Kevin McHale,entre otros.

Cousy resultó el primero en conquistar el premio de MVP de la NBA en 1957, mientras Russell lo hizo cinco veces, en 1958, 1961, 1962, 1963 y 1965. Bajo su liderazgo, los Celtics ganaron nueve títulos de la NBA entre 1960 y 1969, la época más brillante del equipo.

Bird asumiría ese papel de referencia en los 80, en los que ganó el título de Mejor Jugador en 1984, 1985 y 1986. Junto a Bird, McHale y Robert Parish conformaron el famoso "Big Three" (Los Tres Grandes) que condujo al equipo a otros tres anillos de campeones.

La temporada 2007-2008 recién comienza, pero los nuevos Boston Celtics con sus ocho victorias en línea ya lanzaron un aviso que debe tener preocupados a los técnicos de varias franquicias.