El Universal
Obligaba a mujeres jóvenes a prostituirse y las despojaban de su dinero, además que las mantenían privadas de su libertad
Ciudad de México.- La Procuraduría capitalina arraigó a tres personas de origen húngaro y que se encuentran en México en calidad de turistas, como probables responsables del delito de trata quienes se amparaban en una agencia Escort o de acompañantes, encubierta en la agencia de modelos Londres,  para obligar a mujeres jóvenes a prostituirse y las despojaban de todo su dinero, además que las mantenían privadas de su libertad.

De acuerdo con Miguel Angel Mancera Espinosa, titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) se trata de una pareja de esposos que responden a los nombres de Jozsef Lendvai alias "Fernando" y Orsolva Sipos alias "Issa", ambos de 41 años de edad, así como su hijo de 17 años de edad.

Según el funcionario hasta este momento se ha consignado a 107 personas relacionadas con el delito de trata de personas y son 250 víctimas liberadas.

La PGJDF inició las investigaciones contra esa familia de procedencia europea, luego de que una de las víctimas originaria del estado de Sonora, dedicada al modelaje de ropa para dama y quien dijo tener una empresa de estrategias de comunicación mercadológica.

En su denuncia relató que el 24 de agosto  pasado, se trasladó a la ciudad de México para acudir a un congreso de marketing digital.

Explicó que previo al viaje, al checar Internet encontró la agencia mencionada y se contactó con Orsolva Sipos quien le ofreció trabajo porque le dijo que era muy guapa. Le informó que contaba con otras chicas muy bonitas también europeas que ganaban mucho dinero como modelos.

Fue entonces que al llegar a México, los inculpados la cuestionaron sobre si avisaron a otras personas sobre su llegada a la ciudad y le ofrecieron hospedaje.

Le indicaron que para que pareciera europea se comprara unos lentes de contacto de color azul y luego la trasladaron a un departamento en la colonia Guerrero, donde le informaron que eran de Budapest, Hungría y que tenían cinco años en México.

El hombre le ordenó que se quitara la ropa y que desde ese momento se llamaría Dora.

Con amenazas de violencia física y muerte la obligaron a asistir a diversos hoteles a mantener relaciones sexuales con diferentes clientes contactados por Internet y teléfono; encuentros en los que  era vigilada por la mujer y el hijo de 17 años de edad.

La víctima fue vejada durante desde el 25 de agosto hasta el 11 de septiembre 2010, tiempo en que además la obligaban a realizar labores de limpieza de  la casa.

La mujer fue rescatada gracias a la denuncia de uno de los clientes y la PGJDF logró obtener el testimonio de otra mujer de Monterrey que corroboró los datos de la mujer de Sonora.

En ese sentido se investiga si pudiera haber más víctimas relacionadas con esta familia húngara y mientras tanto quedarán arraigados por 20 días, medida otorgada por el juez  13 de lo penal.