La colección Leoff-Vinot, compuesta por más de 8,100 piezas prehispánicas que un coleccionista estadounidense compró en el mercado negro, fue presentada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia mexicano (INAH), su nuevo propietario.
Xochicalco, México.- Considerada la más importante en México en manos privadas por el número y la antigüedad de las piezas, algunas incluso de más de 3,000 años, los materiales que la componen serán catalogados e investigados en la zona arqueológica de Xochicalco, ubicada en el central estado de Morelos.

Entre éstos destacan una caja de ofrenda con un grabado del emblema de Aztlán, posiblemente de Tenochtitlan, actual Ciudad de México, y dos monolitos toltecas con el dios azteca Quetzalcoatl saliendo de las fauces de una serpiente, con un peso de un cuarto de tonelada cada uno.

La colección pertenecía a Milton A. Leoff, un dentista estadounidense que en los años 30 inventó un método innovador en su especialidad que le hizo rico.

Leoff llegó a México con su esposa, interesado en el arte prehispánico, y adquirió la mayor parte de las piezas entre 1940 y 1960 en Estados Unidos y Europa, en el mercado negro, fruto del saqueo de ruinas en toda Latinoamérica.

Como muestra de la adquisición ilícita de las piezas se presentó una estela de Campeche (sureste de México) que aún conserva las marcas de la motosierra con la que fue extraída.

En 1972, ante la promulgación de una ley federal sobre patrimonio histórico, Leoff registró y documentó la mayor parte de su colección con su procedencia, año de extracción y adquisición y fotografías, devolviéndola así a la legalidad.

Hace dos semanas, su viuda Nadie Vinot donó al INAH la colección completa a raíz de la venta de la casa donde estaba guardada, en el centro de la ciudad de Cuernavaca.

Vinot solicitó que las piezas se mantengan todas juntas y no salgan de México a menos que sea en una exposición.

El director del centro INAH Morelos, Eduardo López, explicó que, tras ser catalogadas e investigadas a lo largo de este año, las piezas compondrán una exposición que ilustrará la historia del coleccionismo privado en el país.

Se espera que la muestra se presente tanto en México como en otras naciones.

El director de la zona arqueológica de Xochicalco, Marco Antonio Santos, destacó lo positivo de la recuperación de las piezas, pero lamentó que fuera de su contexto queden privadas de valor arqueológico y se vean reducidas a objetos de arte.

Además, confesó que algunas de las piezas fueron halladas "pegadas burdamente con material de dentista".

Las piezas, elaboradas en piedra, estuco, cerámica, jade, tela, madera, hueso, concha, bronce, oro y plata corresponden a las culturas olmeca, teotihuacana, tolteca, zapoteca, mixteca y mexica.

La colección está compuesta por figuras antropomorfas y zoomorfas: estelas, portaincensarios, vasijas, jarrones, instrumentos musicales, cuentas, puntas de flecha y material paleontológico como un par de molares que aún no se han fechado.

Además, hay dos vasijas incas de Perú, del año 1,500 aproximadamente, y una figura antromorfa, también del país andino.

Santos destacó que parte de la importancia reside en la gran cantidad de objetos de la cultura mezcala (800-200 a.C), ya que rara vez se habían visto tantas piezas de ese tipo juntas.