Singapur.- La mexicana Lorena Ochoa comenzó 2008 tal como concluyó el año anterior: demostrando claramente que es la mejor golfista del mundo.
La madrugada de ayer, Ochoa embocó cuatro birdies para llevarse una victoria contundente, por 11 golpes de ventaja, en el torneo de Singapur, con lo que conquistó su título número 18 en la LPGA y el número 21 en su carrera profesional.

"Aprendí mucho y llevé mi golf a un nuevo nivel, así que espero tratar de repetir esto", dijo Ochoa. "Hay muchos birdies por conseguir, y ojalá que tenga muy buenas rondas este año".

La estrella mexicana llegó a la última ronda con una ventaja cómoda de ocho golpes, y no hizo sino aumentarla, sin distraerse por tres interrupciones debido a la lluvia en la jornada.

"Sólo traté de relajarme y de disfrutar por tener algo de tiempo libre, platicando con mi hermano", cuando se suspendió la ronda, relató. "La jornada fue más exigente en lo psicológico que en lo físico. Había que ser paciente y no preocuparse mucho y golpear la bola con precisión".

La golfista de Guadalajara firmó una tarjeta impecable de 68 golpes, cuatro debajo del par, con lo que llegó a un acumulado de 20 bajo par, y se embolsó los 300 mil dólares de premio en su primer torneo del año, en el que participaron 78 golfistas.

Se trató del certamen con la mayor bolsa total para mujeres en Asia (2 millones de dólares) .

"Este triunfo significa mucho para mí", dijo Ochoa. "Es una gran motivación. Me hace jugar mejor y buscar más victorias".

La sueca Annika Sorenstam se ubicó segunda, al lograr dos birdies, aunque tuvo un bogey. Finalizó con una ronda de 71 impactos, para un acumulado de nueve bajo par, dos golpes menos que la estadounidense Paula Creamer, quien había conquistado recién el Fields Open.

Sorenstam dijo que se sintió fatigada por las condiciones meteorológicas durante el día.

"Me alegro de que esto haya terminado, porque estoy agotada. Ha sido muy difícil", expresó. "He jugado muy bien, simplemente no tuve un buen desempeño en el green... Necesito trabajar en mi putt".

Creamer, quien estaba empatada en el segundo puesto con Sorenstam después de la segunda ronda, firmó cuatro pájaros y tres bogeys, para un recorrido de 73 golpes.

"Fue una jornada de altibajos, con la lluvia intermitente, pero en realidad nunca encontré mi ritmo", reconoció. "Pero las condiciones son las mismas para todas".

Otra estadounidense Laura Díaz, se ubicó en cuarto lugar, con 71 golpes en la jornada, al meter tres birdies y dos bogeys. Su acumulado tuvo un golpe más que el total de Creamer.