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Deterioro laboral agrava depresión en los jóvenes

Dinero
/ 22 noviembre 2021

No solo impacta en sus condiciones de vida material, sino también en sus emociones

El deterioro del mercado laboral juvenil a causa de la pandemia no solo mete presión a sus condiciones de vida material, sino también a las emocionales, llevando a algunos a una profunda depresión y ansiedad que incluso los hace pensar en el suicidio, advierten especialistas.

La pandemia de COVID-19 es un fenómeno que ha afectado varias esferas, especialmente la situación económica y laboral de los jóvenes, señala Érika Villavicencio-Ayub, coordinadora e investigadora de Psicología Organizacional de la UNAM.

“El suicidio entre los jóvenes es un tema relevante; creo que se desconoce mucho de este tipo de trastornos”, comenta.

Se han perdido millones de empleos, miles de organizaciones han bajado las cortinas, disminuido sueldos y muchos jóvenes han abandonado el mercado laboral por sentir que no tienen oportunidades, menciona.

“No tenemos cifras de qué tanto impactó la pandemia en su salud mental, pero lo que sí advertimos es que ha aumentado la demanda de jóvenes por atención sicológica, y que las principales problemáticas son altos niveles de ansiedad, depresión, y comportamiento suicida y autolesivo”, destaca Paulina Land- grave, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

IDEACIÓN SUICIDA

Las estrategias para enfrentar este problema parten de la premisa de que el suicidio es prevenible, puesto que se da como un proceso que inicia con la ideación (preocupación autodestructiva, planificación de un acto letal o deseo de muerte), posteriormente pasa a intentos y, finalmente, a la consumación.

En el país 4 de cada 10 suicidios registrados el año pasado (43.7%) corresponden a adolescentes y jóvenes de hasta 29 años, para un total de 3 mil 453 fallecimientos por lesiones auto infligidas, cifra 9.1% superior a la reportada un año antes, la tasa más alta en nueve años, de acuerdo con datos del INEGI.

De esa cantidad de suicidios entre adolescentes y jóvenes, la mayor parte correspondió al sexo masculino, con 2 mil 620 fallecimientos (75.9%), mientras que 828 fueron mujeres (20.0%) y en cinco casos no se especificó el sexo de la persona.

FACTORES DE RIESGO

En México hay un alto índice de prevalencia en trastornos mentales, dice Villavicencio-Ayub, “y nuestra cultura no ayuda a identificarlos y gestionarlos”.

Son jóvenes que, puede ser que en medio de la pandemia de COVID-19, sufren violencia intrafamiliar y les urge salir del hogar, rentar un lugar propio o tener algún ingreso para ayudar a la familia, pero no encuentran empleo y, cuando lo consiguen, es en la informalidad, en condiciones insatisfactorias y con sueldo muy bajo para cubrir sus necesidades, explica la especialista.

A lo anterior se suma todo el bombardeo de la sociedad actual: debe de ser alguien exitoso, atractivo, con ciertas posesiones materiales, dice la especialista.

“En el caso de depresión y suicidio en jóvenes, hemos visto que los principales factores que se presentan empiezan desde la poca satisfacción con las circunstancias que les rodean, la percepción de fracaso, el sentirse como una carga, no sentirse útiles, percibir que no son productivos”, advierte Landgrave.


¿QUÉ HACER?

La situación también es un llamado a pensar en políticas públicas, subraya Landgrave. Si bien se ha avanzado en regular la cultura y condiciones de los trabajadores, falta mayor supervisión de autoridades para que las organizaciones cumplan la ley.

Las prácticas laborales son un tema a supervisar, regular y auditar, pues hay espacios de trabajo con carencias en horarios, sueldos y otros aspectos, menciona Villavicencio-Ayub.

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