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La Jornada
Algunos defienden la utilización de fármacos; otros la condenan, particularmente en niños
México, DF. Especialistas participantes en el octavo Congreso Internacional sobre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) aseguraron que el tratamiento farmacológico es indispensable para atender dicho mal, aunque aclararon que éste en muchas ocasiones "no basta", por lo que debe acompañarse de "medidas sicoeducativas, pedagógicas y a veces sicoterapéuticas, aunque no necesariamente todas éstas aplicadas a la vez". Asimismo, llamaron a desterrar los "prejuicios" y los "mitos" existentes en torno a las medicinas siquiátricas, y en el caso específico del TDAH el metilfenidato.

En contraparte, opositores al uso de fármacos siquiátricos, particularmente en niños, señalaron que dicha sustancia produciría efectos "nocivos" en la salud de los menores.

Pamela Loman, coordinadora del Comité de Ciudadanos en Defensa de los Derechos Humanos, señaló en entrevista ofrecida durante una manifestación -realizada a las afueras del recinto en donde se hace el encuentro- que incluso la Food and Drug Administration de Estados Unidos "ha emitido advertencias de uso, que señalan la posibilidad de aumento en el tamaño del corazón y derrames cerebrales, entre otras condiciones que ponen en riesgo a los niños".

Mientras integrantes de la agrupación cargaban pancartas en las que se leía "Amame, no me drogues", "El TDAH es un fraude" y "Ritalín (metilfenidato)=cocaína", sostuvo que en el mundo alrededor de "17 millones de niños" son medicados para tratar el TDAH, y aseguró que estas sustancias siquiátricas además, "prácticamente los convierten en zombis y les generan agresividad".

Añadió que de acuerdo con la comisión el interés por medicar radica en el "negocio" que esto significa para los laboratorios y refirió que muchos de los fármacos siquiátricos "destruyen la vida" de las personas y en ocasiones "los llevan al suicidio", dado que los siquiatras "suelen recetarlos sin hacer los estudios correspondientes".

Aparte, en conferencia de prensa realizada en el contexto del Congreso Internacional de TDAH, encuentro organizado por la asociación civil Proyectodah, el siquiatra español Eduardo Barbudo del Cura reconoció que el uso de medicamentos siquiátricos "es un tema debatido y genera polémica a nivel social" y remarcó que en el caso específico de pacientes con hiperactividad "sí hay pruebas suficientes hechas con metodología sólida que demuestran que la repuesta al tratamiento biológico es buena; por lo que si es un TDAH debe incorporar el componente farmacológico: yo mismo tenía mis dudas cuando empecé a trabajar en esto, también me impregné del discurso antibiologicista, pero en la práctica cotidiana me he tenido que rendir ante la evidencia".

La sicóloga Feggy Ostrosky, directora del Laboratorio de neurosicología y sicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM, señaló que un estudio que realizó en población carcelaria arrojó la alta prevalencia de TDAH en internos. Dijo que mientras en la población engeneral puede presentarse hasta en un "7 por ciento, en la cárcel hubo 35 por ciento".

Y es que, indicó, la enfermedad no sólo puede hacer proclives a las adicciones a quienes la padecen, sino que también puede incitar "conducta antisocial"; pero aclaró que lo evidenciado en el estudio "no quiere decir que todos los niños con TDAH se convertirán en criminales en el futuro".

María Elena Frade Rubio, presidenta de Proyectodah, descartó que las medicinas para tratar el TDAH "apacigüen" a los pacientes y defendió su eficacia.