Se trata de un sistema de refrigeración que podría ser capaz de mantener un robot móvil el equivalente de 50 días terrestres en el planeta Venus
Un sistema de refrigeración de alta tecnología podría llevar a una nave robótica a funcionar durante semanas en la caliente superficie del planeta Venus, afirmaron investigadores de la NASA.

Un robot de vida larga en Venus podría ayudar a los científicos a comprender por qué este planeta, con su galopante efecto invernadero, ha llegado a ser tan diferente de la Tierra.

La castigada superficie de Venus se encuentra a una temperatura de unos 450 grados centígrados, lo suficientemente caliente como para derretir plomo.

Varias sondas soviéticas de la serie Venera y Vega, así como una sonda Pioneer Venus de la NASA, aterrizaron en Venus y enviaron datos de su superficie en el decenio de 1970 y principios de 1980.

Pero todos ellos dejaron de transmitir en menos de dos horas debido al enorme calor.

Ahora, dos investigadores de la NASA han diseñado un sistema de refrigeración que podría ser capaz de mantener un robot móvil el equivalente de 50 días terrestres.

El trabajo fue llevado a cabo por Geoffrey Landis y Kenneth Mellott del Glenn Research Center de la NASA en Cleveland, Ohio, de acuerdo a la revista New Scientist. La principal preocupación es el enfriamiento de la electrónica.

La pareja de científicos de la NASA planea hacer esto, empaquetando la electrónica en un aislante basado en la cerámica y colocado dentro de una esfera de metal del tamaño de una toronja.

Enfriador Stirling

El calor será bombeado fuera de la esfera usando un enfriador Stirling, que trabaja comprimiendo y expandiendo un gas con un pistón. Cuando el gas se expande se enfría, absorviendo el calor desde el compartimiento de la electrónica. Entonces, como el gas se comprime y su temperatura se eleva, se permite que el calor se disipe en la atmósfera a través de un radiador.

Los refrigeradores Stirling fueron inventadas en 1816 por el reverendo Robert Stirling, un clérigo escocés, pero fueron ignorados hasta mediados del siglo XX, cuando su impresionante eficiencia energética llegó a ser mejor conocida.

Se utilizan en la Tierra para enfriar equipo en pozos de perforación profundos en rocas, para la exploración de hidrocarburos y se están desarrollando para ahorrar energía en el hogar.

Landis y Mellott ya han diseñado uno adecuado para su uso en el medio ambiente increíblemente caliente de Venus.

Sin embargo, para disipar el calor, el radiador tiene que ser más caliente que la atmósfera circundante, de modo que el nuevo diseño puede llegar a los 500 grados centígrados. El motor Stirling mantendría el interior del robot relativamente frío, a 200 grados centígrados, lo que debería permitir el correcto funcionamiento electrónico.

Los investigadores dicen que la facultad de mantener encendido el enfriador Stirling, a unos 240 vatios, estaría a cargo de baterías de plutonio, que generan energía de la desintegración radiactiva. "El siguiente paso es, probablemente, tratar de construir algunos prototipos, demostrando que lo que estamos proponiendo es algo que va a funcionar", dijo Landis.

Retos de la misión

La NASA no se ha comprometido con una misión robótica a Venus, pero Landis observó que en el 2003 la Academia Nacional de la Ciencia en Estados Unidos recomendó que se diera alta prioridad a una misión robótica para investigar la superficie venusina.

Landis cree que un Robot podría ser una realidad dentro de una década más o menos. Sin embargo, esa misión no está exenta de problemas, dijo el investigador Mark Bullock del instituto de investigación Southwest en Boulder, Colorado.

"Creo que un robot de larga vida en Venus es una muy, muy difícil misión", afirmó.

Sin embargo, él piensa que el enfriador Stirling es un método prometedor: "La refrigeración activa es esencial, y el ciclo Stirling de enfriamiento con radioisótopos como una fuente de energía es probablemente la mejor manera de hacerlo".

El colocar un robot de larga vida en la superficie de Venus podría revolucionar nuestra comprensión del planeta, ayudando a responder preguntas tales como: ¿por qué Venus terminó siendo tan diferente de la Tierra? señaló.

Muchos científicos sospechan que Venus era mucho más frió en el pasado, y tal vez incluso estuviera cubierto de océanos de agua líquida en donde las condiciones podrían haber sido favorables para la vida.