Presuntos disidentes del Ejército Republicano Irlandés dispararon contra soldados británicos y contra un repartidor de pizza a las puertas de una base del ejército en Irlanda del Norte, matando a dos efectivos militares e hiriendo a otras cuatro personas.
Pogatchnik Belfast, Irlanda del Norte.- La policía dijo el domingo que uno de los atacantes remató a los soldados que yacían heridos en el suelo.

``Todo el país se siente estremecido ... ante este ataque cobarde y malévolo'', dijo en Londres el primer ministro británico Gordon Brown. ``Les puedo asegurar que llevaremos a esos asesinos ante la justicia. Ningún asesinato podrá desbaratar un proceso de paz que tiene el respaldo del pueblo de Irlanda del Norte''.

El ataque del sábado por la noche a la entrada del cuartel del ejército Massereene, en Antrim, al oeste de Belfast, es el primero en que soldados británicos mueren en Irlanda del Norte desde 1997.

La decisión de atacar al mismo tiempo a soldados y a civiles parece tener el propósito de inflamar tensiones y socavar la labor del gobierno de Irlanda del Norte, donde participan protestantes y católicos.

En Dublín, el gobierno dijo que virtualmente nadie en ambas partes de Irlanda desea reanudar un conflicto que dejó más de 3.700 muertos. Los líderes prometieron mayor cooperación con las fuerzas de seguridad británicas en el norte a fin de capturar y procesar a los disidentes, cuya mayor fuerza se halla a lo largo de la frontera irlandesa.

``La violencia ha sido totalmente rechazada por el pueblo de esta isla, tanto en el norte como en el sur'', dijo el primer ministro irlandés Brian Cowen. ``Un pequeño grupo de personas malvadas no podrá ... socavar la voluntad del pueblo de Irlanda de vivir en paz de manera conjunta''.

El jefe de la policía Derek Williamson, que encabeza la búsqueda de los asesinos, dijo que dos hombres con fusiles de asalto dispararon desde un vehículo contra un grupo de cuatro soldados que recibían pizza de dos repartidores. Señaló que por lo menos uno de los atacantes salió del vehículo y remató a sus víctimas desde corta distancia.

Williamson dijo que los dos soldados eran zapadores del ejército en su veintena y que estaban a punto de ser enviados a Afganistán.