Bomberos, policías y familiares de las víctimas junto a uno de los estanques situados en la Zona Cero durante los actos con motivo del octavo aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas. Foto: EFE
La encuesta señala además que un 40 por ciento de los consultados considera que realizar el juicio en esta ciudad podría aumentar la posibilidad de otro atentado en el área, aunque un 47 por ciento no lo cree probable.
Nueva York, EU.- Los neoyorquinos están divididos en cuanto a la opinión que les merece que cinco supuestos terroristas vinculados a los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas sean juzgados en esta ciudad, reveló hoy una encuesta.

El anuncio de la Administración del presidente Barack Obama de que los sospechosos, que están encerrados en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba), serán trasladados a Nueva York para ser juzgados provocó una gran variedad de reacciones e, incluso, el rechazo del propio gobernador del estado, David Paterson.

La encuesta del Colegio Marista dada a conocer hoy revela que el 45 por ciento de los neoyorquinos consultados considera "una buena idea" que el juicio se lleve a cabo en el Tribunal Federal de Manhattan, a solo unos pasos de donde ocurrieron los atentados, mientras que un 41 por ciento no está de acuerdo.

El 14 por ciento restante no está seguro de que Jalid Sheij Mohamed, el autoproclamado cerebro de los ataques, Walid bin Atash, Ramzi Bin AlShibh, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafá Al Hawsawi deban ser juzgados en la Gran Manzana, que aún está en proceso de reconstruir la zona donde hace ocho ocurrió el atentado y en la que murieron más de 2.700 personas.

La encuesta señala además que un 40 por ciento de los consultados considera que realizar el juicio en esta ciudad podría aumentar la posibilidad de otro atentado en el área, aunque un 47 por ciento no lo cree probable.

De realizarse el proceso judicial en Nueva York, un 67 por ciento de los neoyorquinos dice confiar en que las autoridades sabrán manejar los posibles riesgos, pero un 22 por ciento no tiene la misma fe en las fuerzas del orden.

Según los resultados de la consulta, un 52 por ciento de los residentes de la ciudad no considera que su seguridad personal esté en riesgo ante un posible juicio por los atentados que causaron el desmoronamiento de las Torres Gemelas.

La división de opiniones también se observa entre los familiares de las víctimas, ya que hay quienes dan la bienvenida al anuncio, como Sally Regenhard cuyo hijo Christian está entre las víctimas y cuyos restos nunca fueron encontrados.

"Después de ocho largos años, no ha habido justicia a ningún nivel y queremos que esta gente sea llevada ante la Justicia", dijo en declaraciones recientes al diario The New York Times.

Sin embargo, Joan Molinaro, cuyo hijo Carl, uno de los más de 300 bomberos que perdieron la vida durante el rescate de víctimas, considera que la decisión es "absolutamente decepcionante".

Molinaro manifestó al rotativo neoyorquino que se opone a que Mohamed, el autoproclamado cerebro del ataque, sea traído a la ciudad para un juicio en que será tratado con todos los derechos de un ciudadano.

La controversia incluso ha alcanzado al gobernador Paterson, quien dijo el lunes que el asunto aún "es muy doloroso" para los neoyorquinos y recordó que la ciudad aún afronta problemas para reconstruir la llamada "zona cero", por lo que aseguró que él no habría adoptado esa decisión.

El propio secretario de Justicia de EU, Eric Holder, criticó poco después las declaraciones de Paterson, que, en su opinión, son "inconsistentes" por lo que ambos hablaron en privado la semana pasada.

Paterson reiteró hoy su rechazo a la decisión del presidente Obama en una entrevista en Radio Wado y recordó que se trata de una decisión tomada por el Gobierno federal.

Rudolph Giuliani, el alcalde de la ciudad cuando se perpetraron los atentados, también ha levantado su voz para oponerse al juicio en Nueva York, y otra encuesta nacional, dada a conocer hoy por Rasmussen Reports, revela un 51 por ciento de rechazo entre todos los votantes estadounidenses.