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Lima, Perú.- El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aseguró el miércoles que Europa hará "todo de su lado" para que la cumbre de Lima "no sea una cumbre más" y marque un compromiso con América Latina, tras reunirse con el jefe de Estado de Perú, Alan García.
"Vamos a hacer todo de nuestro lado, de lado de la Unión Europea y la Comisión Europea, para que la Cumbre de Perú no sea simplemente una cumbre más, sino una cumbre que pueda marcar este compromiso de complicidad entre América Latina y Europa", subrayó Durao Barroso en sus primeras declaraciones públicas en tierras peruanas en vísperas de la cumbre.

En un encuentro con la prensa en el Palacio de Gobierno, Durao Barroso indicó que el objetivo de la UE es que la cumbre de jefes de Estado y de gobierno del viernes y sábado permita "encontrar soluciones concretas en la lucha contra el cambio climático", uno de los grandes ejes de la cita.

Como lo había hecho la víspera en México, el titular del ejecutivo europeo volvió a insistir además en la necesidad de trabajar por la cohesión social y contra la pobreza, manifestándose a favor de "economías abiertas" con "solidaridad".

En la misma sintonía, el presidente García indicó que el objetivo del diálogo entre Latinoamérica y la UE es encontrar el camino para "crecer sin pobreza y hacerlo respetando el medio ambiente".

"Crecer sin pobreza y respetando el medio ambiente es uno de los grandes objetivos del diálogo, que estoy seguro va a tener resultados claros, fructíferos, va a marcar metas para trabajar", señaló.

Alan García reiteró por otra parte su propuesta para crear un Fondo Mundial de Reforestación, alimentado por una tasa o impuesto que paguen los combustibles fósiles, como el gas o el petróleo, y que había presentado el martes al crear el ministerio peruano del Medio Ambiente.

"Si aplicáramos apenas unos centavos de dólar a cada barril de gas líquido o combustible de petróleo, tendríamos anualmente más de 20 mil millones de dólares en ese fondo, y ese fondo nos permitiría reforestar por lo menos 10 millones de hectáreas", explicó, recordando que esos nuevos bosques servirían para contrarrestar los efectos del dióxido de carbono.