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Ante directores y subdirectores de la policía local, el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, aseguró que en su administración no hay colusión de mandos policiacos con el crimen organizado y jamás buscarán un acuerdo con grupos delincuenciales.
Sin embargo, fuentes presentes en esa reunión, que tuvo carácter privado, afirmaron que durante su discurso Ebrard reconoció que el crimen organizado infiltró a la policía local. "El jefe de Gobierno aceptó que algunos policías son gente del crimen infiltrada en las corporaciones de seguridad", detalló un asistente al encuentro.

De acuerdo con esta versión, Marcelo Ebrard recordó en su discurso que durante la primera detención de presuntos delincuentes en posesión de un arsenal, el 18 de diciembre pasado en las inmediaciones del Reclusorio Sur, uno de los detenidos era un policía preventivo del DF.

Según estas fuentes, Ebrard pidió cohesión a los mandos policiacos ahí reunidos para evitar que más uniformados fueran cooptados por el crimen organizado.

Por la noche, en una entrevista, el mandatario capitalino aceptó que la reunión con los policías era importante para motivar a los mandos "porque también sabemos que hay elementos de la corporación y los hemos detenido en diferentes escenarios vinculados a la delincuencia; es algo que tenemos que ir luchando en contra de ellos".

El encuentro de Ebrard con los jefes de la policía se realizó en un hotel frente a la Alameda Central. Fue un desayuno en el que el mandatario hizo un reconocimiento a los uniformados que participaron en los operativos donde se detuvieron a personas que trasladaban armas de alto poder. En su discurso fue reiterativo al mencionar que se debe actuar contra el crimen organizado, a pesar de que el procurador capitalino, Rodolfo Félix Cárdenas, ha dicho en distintos momentos que la ciudad no hay células de la delincuencia organizada.

En esta versión, se destacó que Ebrard instruyó a los mandos a actuar no sólo contra el crimen local, sino también contra los ilícitos federales que se cometen en la ciudad, aunque esto último sea una competencia del gobierno de la República.

Además, el titular del Ejecutivo local pidió a quienes integran la estructura directiva de la SSP-DF que revisen su catálogo de armamento y analicen los números de serie de sus propias armas; además, les recomendó que estrechen la relación con las agencias policíacas de Estados Unidos para que también ellos asuman su responsabilidad .

El jefe de Gobierno mostró su extrañeza sobre por qué los grandes arsenales decomisados en los últimos dos meses en la ciudad "viajaron kilómetros desde la frontera norte sin ser detectados por alguna corporación o en los diversos retenes del territorio nacional", acusó.

Luego, expuso: "A diferencia de otras partes del país, en la ciudad de México ha quedado demostrado que la actividad delictiva sí se detecta y se ataca".

A la reunión acudieron los directores y subdirectores de las policías sectorial, metropolitana, auxiliar y bancaria, así como María Elena Morera, presidenta de México Unido contra la Delincuencia; Meyer Klip, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF, Elías Azar.

Por la noche, Ebrard dijo que se hacía necesario este reconocimiento a los uniformados pues no se dejaron sobornar ni intimidar, ya que en el decomiso del gran arsenal los presuntos delincuentes les ofrecieron fuertes cantidades de dinero para dejarlos en libertad; como no aceptaron, los amenazaron de muerte.

Estos elementos fueron transferidos a otras áreas de la SSP-DF, además de que ascendieron de grado inmediato superior, recibirán un estímulo de 50 mil pesos y la medalla al valor policial.