El Departamento de Estado norteamericano dijo hoy que continúan las conversaciones con Libia para decidir dónde se alojará el líder libio Muammar Gaddafi en septiembre, cuando participe por primera vez en la Asamblea General de la ONU, visita que está generando una viva polémica
La controversia de su visita surgió por las quejas de autoridades del estado de Nueva Jersey ante la posibilidad de que Gaddafi instale su tienda beduina en la localidad de Nueva Jersey de Englewood, en una zona de propiedad de la embajada libia. Las críticas surgieron tras la liberación de Abdel Basset al Megrahi, el único condenado por el atentado contra el vuelo 103 de Pan Am, que estalló en la localidad escocesa de Lockerbie de 1988 y en el que murieron 270 personas.

Un total de 33 personas de Nueva Jersey murieron en el atentado.

El senador de Nueva Jersey Frank R. Lautenberg escribió una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, pidiendo que se limitaran los movimientos de Gaddafi al área donde se encuentra la sede de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York. Lautenberg mostró su preocupación por que el líder libio fuera a instalarse en Nueva Jersey, "donde las familias de muchas de las víctimas del vuelo 103 de Pan Man residen".

Junton con Lautenberg, el alcalde de Englewood, Michael Wildes, también mostró su rechazo ante la posible presencia de Gaddafi en su ciudad.

El portavoz del Departamento de Estados, Ian Kelly, dijo hoy que "nuestra prioridad han sido y continuarán siendo las familias de las víctimas de esta tragedia".

Sobre la posibilidad de que la tienda de Gaddafi se pudiera instalar en algún parque cercano a la ONU, Kelly dijo que no podía adelantar ninguna información y que "estamos discutiendo" las posibles restricciones que se puedan hacer a Gaddafi en su visita.

"Pero esperamos que no tengamos que llegar a este punto". "Podemos llegar a algún tipo de acuerdo con el gobierno libio", apuntó Kelly.