Nancy Méndez/Excélsior
"No quiero que la gente diga que me quiero olvidar de Lola, porque no es así. No estoy despreciándola, amo lo que hice, sólo que es el momento de ser yo, quiero interpretar a un personaje llamado Eiza y demostrarle a la gente lo que soy, lo que pienso y siento", aseguró la joven de 19 años de edad en entrevista con Función.
México, D.F..- Con un estilo más personal, natural y con la sensualidad que emana de su juventud, Eiza González regresa a la música experimentando ritmos que desembocan en el pop, rock y sonidos electrónicos wn au disco titulado Contracorriente, que lanzará mañana.

A la par, busca espacios en cine, teatro musical y series, como su participación en Mujeres asesinas 2, en la que prueba sabores diferentes y degusta los platillos de emociones y personalidades que guarda en sí misma.

"No quiero que la gente diga que me quiero olvidar de Lola, porque no es así. No estoy despreciándola, amo lo que hice, sólo que es el momento de ser yo, quiero interpretar a un personaje llamado Eiza y demostrarle a la gente lo que soy, lo que pienso y siento", aseguró la joven de 19 años de edad en entrevista con Función.

Bajo este parámetro fue como eligió las 12 canciones de su nuevo proyecto musical producido por Carlos Lara, Armando Avila y el español Rafael Esparza, con composiciones de Salvador Rizo, su segundo con la disquera EMI Music, con la que tiene un contrato para tres materiales, siendo el primero el homónimo del melodrama juvenil producido por Pedro Damián, Lola, érase una vez, que protagonizó en 2007.

"El disco es más conciso y la idea del mensaje que quiero mandar es más clara, sobre todo con la imagen que es muy natural, con ropa muy hippie, muy retro y sencilla, pero bonita al mismo tiempo. Que haya mucho color y energía, lo que quiero es emanar positivismo.

"Cada canción tiene un sonido muy diferente: una es con piano y orquesta, otra rockerísima con guitarras eléctricas y un bajo intenso, mientras la siguiente es electrónica y hip-hopera, hay que reinventarse y sé que es peligroso, pero estoy satisfecha con lo que quedó", detalló.

Contracorriente evoca temas como Mi destino soy yo, primer sencillo del álbum que, según la cantante, tiene entre sus tonalidades musicales sus colores predilectos: el lila, índigo, morado, rosa y azul eléctrico, que se difuminan en cada uno de sus sonidos.

"Quiero algo mucho más natural, más real. Ahora soy otra completamente, he aprendido mucho de mis errores y crecido como persona. El sencillo es contundente, siguiendo la línea de pop rock, habla de que tomo mi camino como quiero y no necesito de nadie, porque soy una mujer entera.

"Cuando viví lo de Lola fue muy rápido y difícil asimilarlo como chavita de 17 años, porque no sabía qué quería ni para dónde iba, era una lucha interna constante. Ahora soy una persona con una mentalidad más adulta, pienso más en el futuro, analizo todo paso a paso, pero sin dejar de ser un alma libre, ni perder la inocencia", expresó.

Afirmó que no es lo que parece y que gusta de asistir a festivales musicales como el Vive Latino y Coachella, además de escuchar Plastilina Mosh y otros grupos rockeros.

"No por la forma en que te ves significa lo que escuchas. Escucho rock desde que nací y oigo desde El Tri y La Cuca hastaGuns N' Roses, Nirvana o Metallica. Mi intención es algún día cantar rock", dijo.

Nacida bajo el signo de Acuario, Eiza González creció entre el glamour del modelaje de su madre, Glenda Reyna, y los diseños de su padre Carlos González. Quizá es por ello que su look revela su joven sensualidad, que la delata en su caminar y mirada enmarcada en lápiz negro.

"Es chistoso porque mucha gente en la calle no me reconoce, pero me siento muy contenta con lo que soy, estoy tranquila con mi físico y mi forma de ser.

"Cuando era pequeña tenía muchas inseguridades, decían que era muy narizona y gorda, pero cuando fui creciendo pensé que no quería cambiarme, ni operarme, porque de pronto vez que muchas tienden a parecerse, mejor soy yo: cuando estás segura de ti misma, lo demás pasa desapercibido", destacó.

Con los cambios llegaron las inquietudes y los sueños que Eiza quiere alcanzar y se apresura para hacerlo.

"Soy una persona que quiere comerse el mundo a mordidas y mis peores miedos en la vida son no lograr mis sueños y morirme. No quiero ser famosa, eso viene y va y no es lo más importante, pero sí quiero ser reconocida y respetada por mi trabajo. También deseo una familia y sentirme sana físicamente", acotó.

La actriz participó en el capítulo Tere, desconfiada de la serie Mujeres asesinas 2, que se transmitirá por TVC (207 de Cablevisión) el próximo jueves a las 22:00 horas.

En el episodio interpretó a Gabriela, una joven quien ambiciona conquistar a un hombre casado, interpretado por Alejandro Avila, a costa de lo que sea, hasta desatar los motivos homicidas de Tere, protagonizada por Susana González.

"Me dirigió Alvaro Curiel y estoy muy nerviosa y asustada de verme. Sé que es un capítulo muy fuerte, porque aborda temas de sexo y engaños. Fue difícil hacer este personaje, pero me encantan los retos. Cuando Pedro Torres, el productor, me lo propuso me dijo que había escenas de cama y que tenía que ser una amante y de inmediato dije que sí.

"Quiero que la gente me vea en la tele y diga `¿te cae que la niña que veía corriendo es esa maldita que se enreda con un hombre?'. Ése es el placer del actor, que la gente vea otra cosa de ti y no que diga `ah, pues es muy famosa, pero siempre hace lo mismo'. Fue una experiencia increíble", indicó.

González reveló que entre sus ambiciones personales está incursionar en cine y teatro musical, además de que le interesa realizar más series y dejar descansar su imagen de las telenovelas por un periodo.

"Me encantan las telenovelas, porque me abrió las puertas de muchas maneras, pero quiero experimentar.

"Acabo de regresar del Festival Internacional de Cine Expresión en Corto en Guanajuato y sé que en el cine tienes que tocar puertas, así que tengo varios guiones que leer, además buscaré algo en teatro", señaló.

En septiembre próximo comenzará la filmación de la cinta Vidas al máximo, dirigida por David Castellanos, en Monclova, Coahuila, al lado de Jesús Ochoa, Luis Ernesto Franco, Fernando Noriega, Alejandro Nonnes y Carmen Salinas.

Eiza González confía en que sus seguidores la apoyarán en todo momento, pues han estado con ella desde sus inicios, detalle que agradece.

"No quiero perder mi público juvenil e infantil, porque son lo mejor, la neta. Es muy importante tener a esa gente, porque son los mejores consumidores, alegres, amables y nunca te hacen caras.

"Los fans son increíbles, muchos artistas los desprecian. Fan es como un hermano, un amigo, tienes que nutrirlo y darle fuerza, estar ahí. Aunque claro, hay días que uno no está de buen humor, pero siempre hay que darles todas las ganas", dijo.

Recordó que su visión acerca de los fans cambió cuando en alguna ocasión encontró a la cantante Rihanna en una calle de Nueva York y le pidió un autógrafo, solicitud que la barbadense recibió de mala manera, con cara larga y sin prestarle importancia.

"Antes no apreciaba mucho lo que tenía y ahora estoy en contacto con los fans todo el tiempo. Siempre me tomo fotos con ellos aunque esté de malas, no les digo nunca que no. Desde aquella vez que Rihanna me decepcionó, pensé que jamás lo volvería a hacer, porque esa gente es la que te coloca y te quiere".

Mi intención es algún día cantar rock... Me encantan las telenovelas, pero quiero experimentar en otras áreas."