Rosendo Zavala
Cuando charlaba con un comandante de la AFI en la camioneta donde viajaban, un saltillense murió al ser acribillado por varios desconocidos que llegaron repentinamente a donde él y su compañero se encontraban.
Los hechos ocurrieron la noche del martes 4 de agosto en el estacionamiento de un centro comercial de Mexicali, donde Jorge David Carreón Valdés pereció al recibir 35 tiros que cortaron su existencia de manera inmediata.

Una noche de terror


Fue a las 20:00 horas de ese día cuando el coahuilense de 34 años acompañaba al dirigente de la Agencia Federal del Investigaciones destacamentado en aquella ciudad, Jorge Gerardo Rodríguez Mundo, con quien llegó a una tienda comercial situada sobre el bulevar Lázaro Cárdenas.

Debido a que el comandante no se encontraba en turno, éste estacionó la camioneta Chevrolet Silverado, sin placas, en el estacionamiento del complejo comercial y comenzó a dialogar con Jorge David, quien aparentemente lo acompañaba porque eran conocidos.

Repentinamente, un vehículo tipo Tahoe, con láminas de California, se paró frente a ellos y del interior salió una ráfaga de proyectiles que dieron en el blanco, bajando después uno de los agresores con pistola en mano para rematar a sus víctimas que quedaron en el lugar.

Después de cometer el doble crimen, los desconocidos emprendieron la huida dejando atrás el sitio donde dieron cuenta del comandante Rodríguez Mundo y de Jorge Daniel, mientras los testigos se quedaban perplejos ante la grotesca escena.

Gran movilización


Minutos después, el estacionamiento registró una fuerte movilización tras el arribo de agentes asignados a corporaciones como la Policía Municipal, Estatal, Ministerial, PFP, AFI y hasta del Ejército.

Tras una rápida ofensiva de las autoridades para localizar a los responsables, la camioneta donde éstos viajaban se logró ubicar a poco más de medio kilómetro del centro comercial, justo en las inmediaciones del fraccionamiento La Palma, donde habrían cambiado de vehículo para continuar la escapada.

El dictamen de la necropsia hecha a los fallecidos reveló que el comandante recibió 20 tiros en el cuerpo, mientras que el saltillense presentaba 35 impactos de bala, de los cuales seis provocaron orificio de salida.

El cuerpo del saltillense fue entregado por las autoridades a su familia un día después de los hechos, mientras que el destino final del comandante Rodríguez habría estado en la misma ciudad donde perdió la vida.

Aunque las primeras versiones del caso señalaban que Jorge David Carreón Valdés era de origen lagunero, lo cierto es que el cuerpo arribó a Saltillo la noche del viernes donde fue recibido por la familia para darle cristiana sepultura.