Madrid, España.- Mientras en las grandes empresas de los Estados Unidos, un país con 30 millones de golfistas censados, ponen objeciones a la contratación de altos ejecutivos cuyo nivel de golf sea óptimo, en Madrid se acaba de presentar un estudio según el cual la cotización en bolsa es más elevada en aquellas compañías con ejecutivos que practican este deporte.
El estudio, elaborado por la Universidad Camilo José Cela de Madrid y patrocinado por la empresa Xoleussyo, no surgió para rebatir la primera aseveración y que hoy ratificó la presidenta de la Federación Española de Golf (RFEG), Emma Villacieros, en el acto de presentación de este trabajo en la Bolsa de Madrid.

Simplemente, esta investigación arroja unos datos irrefutables: aquellas empresas cuyos altos ejecutivos juegan al golf presentan mejores indicadores bursátiles en el Mercado Continuo madrileño, con un efectivo positivo mayor en directivos con un alto nivel de juego (en golf, hándicap bajo).

Villacieros, que lleva toda su vida dedicada a este deporte, expuso lo que en los mentideros golfísticos ya se sabía: las empresas norteamericanas son reacias a contratar a estos directivos-golfistas, pues, a su juicio, "se escapan en cuanto pueden a jugar", en una actividad que, fundamentalmente, lo que requiere es mucho tiempo (para completar un hoyo se emplea, de media, unos 15 minutos).

"Yo conozco a algunos", admite la presidenta de la RFEG, aunque apuntó algunos de los valores que sí contiene el golf y que pudieran ser válidos para trasladarlos a una acertada actividad empresarial. Rafael Cortés Elvira, ideólogo de este proyecto y, a la sazón, rector de la mencionada Universidad, aclaró al respecto: "Es un estudio con cierta provocación. No hay causalidad ni conclusiones. Eso, con el tiempo lo harán otros".

El rector ironizó: "Me quedo con esta cita: el golf y la empresa están conectados, pues en la bolsa hay que llevarse muchos palos". No obstante, el estudio presenta un apartado final de conclusiones, en definitiva conectadas a la misma línea apuntada por Villacieros. Los valores que atesora el golf son como un entrenamiento en habilidades directivas: visualizar la jugada, fuerza de voluntad y disciplina, firmeza mental, control de las emociones, constante autoaprendizaje, confianza en sí mismo y pensamientos positivos.

La investigación analizó 131 empresas que cotizan en Bolsa, de las que 35 lo hacen en el Ibex, y con una base de datos de 467 principales directivos, consejeros delegados, presidentes o directores generales o financieros. El 15 por ciento de los directivos analizados, setenta, son jugadores de golf, que representan a sesenta y dos empresas.

En las sesenta y nueve compañías restantes no hay ejecutivo importante alguno que esté federado en este deporte. Analizados los indicadores bursátiles de estas 131 empresas, el estudio demuestra que son más favorables en las compañías que poseen ejecutivos que juegan al golf con asiduidad, lo que tiene un mayor efecto positivo cuanto mejores son los hándicap de juego.

"Estos datos lo que facilitan es abrir la puerta a otro tipo de investigaciones", aseguró en relación con la causalidad Carlos Rodríguez Braun, catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid e invitado también a la presentación de un trabajo que aproximó, por primera vez en España, al golf con la empresa y el mercado bursátil.