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México.- Esa cosquilla que dan las maldiciones suelen cumplirse, casi de manera irremediable. Sucede que el América no gana el partido de su aniversario desde 1996.
El 12 de octubre de aquel año, América venció 2-0 al Monterrey. Desde entonces, el cuadro emplumado ha cosechado -con el de ayer- 11 cumpleaños al hilo sin victoria.

Pero lo peor, además del decepcionante 0-0 entre Aguilas y Tiburones, es que los de Coapa no mejoran en nada la situación en el Apertura 2007, de la que se alejan de la recalificación.

Si el propósito era adormecer a los aficionados, la idea se cumple al pie de la letra.

La plantilla dirigida ahora por Antonio Mohamed, propone con más éxito el juego, al recuperar pronto desde la salida y desplegar ofensivas verticales, que complican a la zaga capitalina.

Los disparos de Oscar Rojas y Esqueda, despiertan cierta emoción, pero en par de ocasiones, Rodrigo López encara en mano a mano al portero Villaseñor, quien se lleva el duelo, para reproche del artillero uruguayo.

La complicación era doble para el América. Porque en el minuto 39, Germán Villa da un manotazo en el rostro de Luis Angel García, por lo que el volante crema se gana la segunda amarilla.

Así las cosas, El Ruso Brailovsky sitúa a Argüello en el lugar de Villa, recorre a Mosqueda al sector derecho y baja a Esqueda como volante por izquierda. Pero el América no funciona.

El cierre mejora con el "traca-traca" en el área veracruzana, que corta inexplicablemente la asistente Rita Muñoz; o el par de remates a las redes de Mancilla, invalidados por fueras de juego.