Tomará importancia en una futura batalla entre Obama y McCain
WASHINGTON.- Barack Obama dedicó ayer su atención a Florida, que quedó fuera del conteo en las primarias demócratas por violar una regla interna y que podría ser el terreno de una acalorada disputa en las elecciones de noviembre contra el republicano John McCain.
El estado jugó un papel decisivo en la elección presidencial de 2000 que al final le dio la victoria al presidente George W. Bush.

Un día después de las primarias en Oregon y Kentucky que lo colocaron a 64 de los 2 mil 26 delegados que necesita para obtener la postulación presidencial, Obama estuvo en Florida, desviándose de tres estados en los que restan primarias, Puerto Rico, Montana y Dakota del Sur.

En dichas primarias Hillary Clinton obtuvo al menos 56 delegados entre los dos estados y Obama 43, según un análisis de The Associated Press.

Todos los delegados de Kentucky fueron adjudicados, pero quedan pendientes cuatro en Oregon.

Así, Obama cuenta con mil 962 delegados en general, mientras que Clinton tiene mil 779, en ambos casos incluyendo los superdelegados, según el último recuento de AP.

Hillary Clinton también acudió ayer a la Florida, con la esperanza de acortar la ventaja de Obama e insistir que sean contados los delegados salidos de los comicios internos de enero.

La senadora prometió continuar en la liza hasta la conclusión de la última primaria el 3 de junio, pese a insistir en la necesidad de unificar el partido con vistas a los comicios generales de noviembre.

Obama, que aspira a ser el primer presidente estadounidense de raza negra, dijo el martes en la noche que la victoria en Oregon le dio la mayoría de delegados salidos del voto popular en las 56 primarias y asambleas locales demócratas.

Esos delegados son distintos a los casi 800 superdelegados, líderes y burócratas del partido libres de votar por cualquier candidato y que tienen el equilibrio del poder en la convención nacional que tendrá lugar en agosto en Denver.

Tanto la Florida como Michigan quedaron apartados de la liza partidista. Clinton presiona para que sean contados los votos en esos estados, que adelantaron sus comicios en desafío a las normas demócratas. Obama pasará varios días en la Florida, uno de los principales escenarios de aquí a noviembre contra el republicano McCain.

Clinton dijo que ella desea seguir su lucha para que los delegados de Florida y Michigan puedan acudir a la convención nacional, si ambos estados quieren llegar tan lejos.

En una entrevista con The Associated Press, se le preguntó a Clinton si ella apoyaría a las ramas estatales demócratas si deciden continuar la lucha.

"Sí, lo haré. Lo haré porque me siento muy convencida de esto", dijo ayer.