El País
"La ciencia ficción necesita un debate. Hace tiempo que la ciencia nos pisa los talones y es difícil imaginar un mundo que no exista ya en los laboratorios". Es la intervención de Antonio Dyaz, autor de Unicornio, en la mesa redonda con autores de Ciencia Ficción y Novela Histórica. Un poco más tarde, Luis García Jambrina, autor de El manuscrito de piedra, Premio Novela Histórica de Zaragoza, avanza que habrá nuevas aventuras de Fernando de Rojas, su personaje, esta vez en el mundo de la picaresca de Salamanca en el siglo XVI.
Gijón, España.- La novela negra vende más que nunca. A acabar con el mito de que era un género menor ha contribuido la Semana Negra de Gijón, la cita veraniega que desde hace ya más de 20 años aúna un interesante festival internacional de literatura con la clásica feria popular. La fiesta comenzó ayer como cada año, con un viaje: de Madrid a Gijón en el denominado Tren Negro. El convoy llegó tras nueve horas de trayecto con un centenar de pasajeros, entre autores y periodistas. Pero la cita sigue 10 días más y convoca a 125 escritores, entre los que la francesa Fred Vargas es el plato fuerte. También habrá cómic, novela histórica y ciencia ficción. Y, sobre todo, fiesta, como hubo en el tren.

- 9.00 horas. En uno de los tres vagones, Cristina Macías, traductora y responsable editorial de la feria, da las claves de la vanguardia de la novela negra. "Manejamos unos 400 títulos para esta convocatoria. Estamos muy curtidos y cuesta sorprendernos, pero la sangre fresca la encontramos en Latinoamérica", explica. Autores como el chileno Luis Sepúlveda, los mexicanos Jorge Mosch, Ignacio Padilla y Hernán Lara Zavala, la colombiana Laura Restrepo, los argentinos Guillermo Martínez o Ernesto Mallo, son algunos de los invitados, y debatirán sobre la influencia de la política en este género. "Hay una vocación más transgresora en los autores latinoamericanos, con un nivel de riesgo que no se encuentra en España", destaca el director del festival, Paco Ignacio Taibo II. "Escribimos cosas brutales, porque vivimos cosas brutales. La vida de un mexicano tiene más aristas que la de un europeo", corrobora el escritor Mosch.

- 11.00 horas. El pasaje se revoluciona para un encuentro con Joan Mundet y Pepe Gálvez, dos de los tres autores del cómic 11-M, la novela gráfica, que estará en la exposición permanente de la feria. Ambos reivindican que el cómic no tiene límites temáticos. "Hemos tenido que superar un prejuicio social, pero cómic también es Persépolis, o Mouse, donde aparece la muerte y el dolor", afirma Gálvez.

- 12.00 horas. "La ciencia ficción necesita un debate. Hace tiempo que la ciencia nos pisa los talones y es difícil imaginar un mundo que no exista ya en los laboratorios". Es la intervención de Antonio Dyaz, autor de Unicornio, en la mesa redonda con autores de Ciencia Ficción y Novela Histórica. Un poco más tarde, Luis García Jambrina, autor de El manuscrito de piedra, Premio Novela Histórica de Zaragoza, avanza que habrá nuevas aventuras de Fernando de Rojas, su personaje, esta vez en el mundo de la picaresca de Salamanca en el siglo XVI.

- 13.00 horas. Entre los asientos siguen las tertulias. El cubano Emilio Surí, periodista y escritor, lee un manuscrito desternillante y duro a la vez a Jorge Belarmino Fernández, autor de la biografía de su abuelo, Belarmino Tomás, histórico líder minero de Asturias. Un vagón más allá hay música con la guitarra de Jean Paul, Gianpi, el músico oficial.

- 14.00 horas. El tren llega a Mieres. Una banda de gaiteros espera en el andén a los pasajeros y los escolta por la ciudad hasta el polideportivo. Es la hora de la comida.

- 17.15 horas. Ahora es una banda de música la que recibe al tren en la estación de Cercanías de Gijón. Taibo ha lanzado una apuesta, tras reivindicar que la novela policíaca es la más difícil. "La novela negra está de moda. Verán cómo, dentro de un año, autores conocidos de literatura blanca, tendrán su novelita negra por encargo del editor", reta. "Y será lo peor que han escrito".