Johannesburgo, Sudáfrica.- Las derrotas de España y Francia frente a Suiza y México en las jornadas precedentes, unidas a la de Alemania ante Serbia y el empate de Inglaterra con Argelia en la de hoy dibujan un panorama sombrío para las potencias europeas, que han perdido el respeto de sus rivales en el Mundial africano.

Serbia rompió en Puerto Elizabeth una racha de cinco derrotas consecutivas en la Copa del Mundo y bajó los humos a la gran favorita del grupo D, Alemania, que en el minuto 37 perdió por doble amarilla a su máximo goleador, Miroslav Klose.

Alemania, deslumbrante en su goleada a Australia (4-0), quería sentenciar en Puerto Elizabeth y dejar resuelto su pase a octavos, pero Serbia necesitaba una victoria para seguir respirando, tras su derrota frente a Ghana, y aceptó el reto de disputar el triunfo a la triple campeona del mundo.

La segunda amarilla a Klose, que le mandó a la ducha en el m.37, cambió el curso del partido. Un minuto después, el rubio Krasic ganó por velocidad a Badstuber, centró desde la banda derecha y Zigic, entrando de cabeza por la izquierda, se la puso a Jovanovic, que ejecutó a Neuer en el cuerpo a cuerpo.

Alemania se veía obligada a batirse con diez hombres por la victoria para no tener que jugárselo todo a una carta contra Ghana.

Una salida en tromba tras el descanso proporcionó a Alemania cuatro ocasiones clarísimas de gol: una de Schweinsteiger y tres de Podolski, incluido un penalti que falló en el m.59. Los alemanes no fallaban una pena máxima en un Mundial desde 1974.

El juego adquirió una velocidad vertiginosa, con ocasiones en las dos áreas pero, contra toda lógica, el marcador ya no se movió. Alemania tendrá que jugarse la clasificación en el último partido, contra Ghana, mientras Serbia tendrá enfrente a la cenicienta del grupo, Australia.

Si el encuentro más frecuente en los Mundiales había inaugurado la octava jornada, uno inédito la cerró en Ciudad del Cabo, el Inglaterra-Argelia.

Los ingleses, que no han perdido jamás con una selección africana, no fueron capaces de rendir la portería argelina.

Fabio Capello sacrificó a Green, que había "cantado" una ópera completa en el debut contra Estados Unidos. Defendió la meta inglesa el cuarentón David James y acertó a mantenerla imbatida, pero los atacantes no hicieron su trabajo y el partido terminó sin goles.

Wayne Rooney, el máximo goleador de la fase de clasificación, sigue perdido en combate; la selección inglesa, a falta de su partido contra Eslovenia, de momento, fuera de octavos.

En el estadio Ellis Park de Johannesburgo, el primer encuentro de la historia entre Eslovenia, un país de dos millones de habitantes, y Estados Unidos, el país más populoso de los 32 presentes en el Mundial, con 307 millones, se saldó con un empate (2-2) después de haber estado 2-0 abajo el gigante norteamericano.

En el m.13 Valter Birsa agarró un disparo desde más atrás del arco del área y el meta Howard, el héroe del partido contra Inglaterra, se limitó a seguir con la mirada la trayectoria del balón hasta que anidó en sus redes por la escuadra.

Hubo un minuto fatídico. En el 41 Brecko salvó a Eslovenia del empate, apareciendo cuando Donovan se disponía a fusilar, y en el siguiente Ljubijankic penetró en el área y batió por bajo a Howard.

Estados Unidos no se rindió pese al 2-0. Nada más comenzar el segundo tiempo Donovan redujo diferencias y a ocho del final Michael Bradley metió la puntera y estableció un empate que retribuye los méritos de unos y otros.