Viena, Austria.- Una bandera negra ondeaba este jueves en la Opera de Viena mientras llovían los homenajes en el mundo de la música, las artes y la política al legendario tenor italiano Luciano Pavarotti.
El honor que la prestigiosa sala de ópera austriaca rindió a Pavarotti es poco habitual y está reservado normalmente a los miembros honorarios. El director del teatro vienés, Ioan Holender, lamentó el fallecimiento de "la voz de tenor más bella" de nuestro tiempo.

La directora del festival de Salzburgo, donde Pavarotti cantó en numerosas ocasiones, también habló de una gran pérdida.

"Pavarotti era uno de esos artistas excepcionales que, desde la primera nota pueden hechizar al público y a la prensa", declaró Rabl-Stadler. Mientras Viena se vestía de luto, en todo el mundo amigos, colegas y admiradores de Pavarotti alabaron la personalidad y la carrera del cantante, que murió el jueves a la edad de 71 años en su hogar del norte de Italia tras una larga lucha contra el cáncer.

El tenor español José Carreras, que formó con Pavarotti y Plácido Domingo el más famoso trío de la historia de la ópera, llamado los Tres Tenores, evocó a un gran amigo, experto cocinero y excelente jugador de poker.

"Los mejores recuerdos son los de la intimidad. Tenía una personalidad muy divertida", declaró Carreras al diario sueco Expressen desde Karlstad, en el centro de Suecia donde dio el miércoles un concierto.

"Debemos acordarnos de él como del gran artista que era, un hombre de extraordinario carisma", agregó Carreras.

Plácido Domingo, por su parte, aclamó la calidad única de su voz, añadiendo que "rompieron el molde cuando hicieron a Luciano".

"Siempre admiré la gloria divina de su voz, ese timbre inconfundible especial desde lo bajo hasta lo más alto del registro de un tenor", dijo Domingo en un comunicado desde Los Angeles.

Al borde de las lágrimas, la soprano española Montserrat Caballé lamentó a su "amigo del alma", un "ser único" de una "inmensa bondad", cuya muerte significa una "pérdida muy grande para el mundo de la lírica", declaró a la radio española Cadenar Ser.

En la Scala de Milán, donde el tenor italiano actuó 140 veces en 28 años, todo el personal observó un minuto de silencio.

"Con él, una era de esplendor del canto lírico pasa a la historia (...) afortunadamente las grabaciones testimoniarán siempre de su grandeza", declaró Stephane Lissner, superintendente de esa sala de ópera italiana.

También el Metropolitan Opera de Nueva York (Met), donde Luciano Pavarotti cantó casi 400 veces, aclamó al tenor italiano como el "mayor símbolo" de la ópera.

"Pocos cantantes en la historia del Metropolitan Opera han tenido la popularidad con el público general y el enorme impacto que tuvo Luciano Pavarotti durante su carrera de 36 años con la compañía", indicó el director musical del Met, James Levine.

"Luciano Pavarotti fue uno de los más grandes cantantes de nuestro tiempo y dio mucho placer al público, a los músicos y a los empleados del Royal Opera House durante muchos años", dijo por su parte el teatro de ópera de Londres en un comunicado.

Pavarotti, cuyo arte desbordó del ámbito de la ópera para compartir escenarios con músicos de rock y pop, fue también recordado por Bono, el cantante del grupo U2, con quien interpretó un dúo en "Miss Sarajevo" en 1995, para denunciar los sufrimientos del pueblo bosnio.

"Algunos saben cantar ópera. Luciano Pavarotti era una opéra", afirmó el cantante irlandés. "Era un hombre volcánico que cantaba de fuego, que derramaba amor por la vida, en toda su complejidad, un inmenso y generoso amigo", añadió.

El mundo de la política y el del cine también quisieron unirse a este homenaje.

Así, el presidente estadounidense, George W. Bush, recordó, en un comunicado difundido en Sidney, donde asiste a una cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, que "Pavarotti fue también un gran militante de causas humanitarias, utilizando su magnífico talento para concentrar enormes niveles de apoyo a víctimas de tragedias en todo el mundo".

También el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, "destacó que Pavarotti hizo una gran contribución no sólo a la música y las artes, sino a la gente necesitada en el mundo. Su trabajo con niños, sobre todo aquellos afectados por conflictos armados, abarcó desde Afganistán a Liberia y más allá", dijo un portavoz de Ban en un comunicado.

El mundo del cine reunido en Venecia "recibió con pena la noticia de la muerte de Luciano Pavarotti y expresa su profundo pésame por una pérdida tan grave para la música y en general para la cultura del país, de la que Pavarotti fue un representante extraordinario", escribió en una nota oficial Davide Croff, presidente de la Bienal de Venecia.

También la fachada del teatro La Fenice de Venecia, donde Pavarotti debutó en 1961, había amanecido el jueves con las banderas izadas a media asta y con franjas negras en señal de luto.