El Universal
Durante su discurso en la tribuna del Senado, el presidente francés hizo alusión a los cinco 'soles', metáfora utilizada para referirse a 'la nueva alianza' que desea instaurar entre México y Francia
Ciudad de México.- El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, afirmó que el mundo espera más de México y, tras refrendar su apoyo para que México tenga más relevancia en organismos internacionales, advirtió que además de derechos, ello también incluye deberes: el precio de la sangre de los soldados, que deben ser enviados a otros países cuando se necesite para preservar la paz.

El mandatario francés planteó en el Senado una nueva alianza entre México y su país, basada en cinco grandes ejes.

Recordó el debate por la participación de México en operaciones de mantenimiento de la paz.

Dijo respetar la soberanía, pero alentó a seguir la reflexión sobre el tema, "porque el mundo necesita a México cuya contribución puede revestir diferentes formas".

Rememoró que Francia tiene una plaza en el Consejo de Seguridad de la ONU, pero además de derechos, también se tienen deberes: la sangre de los soldados; consideró que una gran nación debe enviar a sus soldados a otros lugares para garantizar la paz en los rincones del mundo.

Más allá, consideró que su país y México deben adoptar una actitud "reformista" y unirse para construir una nueva gobernabilidad internacional.

Durante su discurso en la tribuna del Senado, como parte de la sesión solemne organizada para recibirlo, Sarkozy hizo alusión a los cinco "soles", metáfora utilizada para referirse a "la nueva alianza" que desea instaurar entre ambos países, es decir los vínculos entre México y su país, símbolo utilizado -dijo- también por el escritor mexicano Carlos Fuentes.

Desde su punto de vista, dijo que no se pueden resolver los problemas actuales con instituciones del siglo 20.

Nadie puede poner una sola visión del mundo, dijo.

Recordó el apoyo que ha brindado a México, como cuando propuso hacerlo socio estratégico de la Unión Europea, cuando fue presidente de ese conjunto de países en el Viejo Continente, e integrante del G-8 como parte de los países emergentes.

Reconoció que México tiene sus decisiones soberanas y dijo compartir avance en su camino.

Al referirse a la crisis económica, mencionó que se tiene que regresar a los valores de la economía de mercado; estos valores se han abandonado -dijo- por la codicia de un pequeño grupo, lo que genera desempleo, por lo que propuso a México trabajar junto con Francia por estos cambios.

El mandatario francés arribó en punto de las 12:45 a la sede del Senado junto con su esposa Carla Bruni, y su comitiva, como invitado especial para la sesión solemne de este lunes.

Su esposa y comitiva ocuparon lugares en el pleno del Senado, mientras él compartió el escaño a un lado del presidente del Senado, Gustavo Madero (PAN).