Sidney.- Tim Flannery, científico australiano, reportó que el llamado efecto invernadero se ha acelerado debido al actual boom económico, lo que generará daños ambientales irreparables
El volumen de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera es mucho peor de lo previsto, declaró el científico australiano Tim Flannery al comentar un estudio del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, que será publicado en noviembre próximo.

Subrayó que la necesidad de que se tomen medidas para frenar el efecto invernadero es "aún más urgente" de lo que se creía. Recalcó que el boom económico mundial ha acelerado la emisión de gases causantes del efecto invernadero, hasta proporciones no previstas, que podrían causar un cambio irreparable en el clima.

Flannery, científico de reconocimiento mundial especializado en cambio climático y Australiano del Año en 2007, adelantó que el informe de la ONU mostrará que los gases de efecto invernadero ya han alcanzado un nivel peligroso.

Este estudio evidenciará que los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera a mediados de 2005 habían llegado a un equivalente a 455 partes por millón de dióxido de carbono equivalente.

"Pensamos que estaríamos en ese umbral dentro de una década", dijo Flannery a la televisión australiana. "Lo que el reporte establece es que el volumen de gas de efecto invernadero en la atmósfera ya está por encima del umbral que podría potencialmente causar cambios climáticos peligrosos", explicó.

Consideró que la expansión económica mundial -especialmente en China e India- fue determinante de esta aceleración inesperada en los niveles de gases de efecto invernadero.

"Aún estamos basando esa actividad económica en los combustibles fósiles. El metabolismo de esa economía choca ahora, claramente, con el metabolismo de nuestro planeta", dijo Flannery.

"Podemos reducir emisiones tanto como queramos, pero a menos que podamos reducir la polución que ya existe en el aire y en los bosques tropicales, seguiremos enfrentándonos a niveles inaceptables de riesgo en 40 años", advirtió Flannery.

El científico sugirió que el mundo desarrollado podría comprar "seguridad climática" pagando a poblaciones de países como Papua Nueva Guinea para que no talaran los bosques, sino que los replantaran.

"Esos 200 gigatones de carbono contaminante, la cantidad fija en la atmósfera, está ahí por cortesía de la revolución industrial, y somos los beneficiarios de ella y la mayoría del mundo se la perdió", añadió con un dejo de ironía.

"Así que veo esto como una deuda histórica que nosotros tenemos con el mundo. Y no puedo imaginar una forma mejor de pagarla que intentar ayudar a la gente más pobre del planeta", concluyó.

"Si tuviera que resumir -agregó- lo que dice (el estudio), sería que ya afrontamos un riesgo inaceptable de cambio climático peligroso y que necesitamos adoptar acciones de manera aún más urgente."

El Protocolo de Kioto del Convenio Marco de la ONU sobre Cambio Climático, que entró en vigor el 16 de febrero de 2006, actúa sobre el anhídrido carbónico, el dióxido de carbono, el metano, el óxido nitroso, el hidrofluorocarbono, el perfluorocarbono y el hexafluoruro sulfúrico.

Estados Unidos y Australia son los únicos países industrializados que se han negado a firmar este acuerdo internacional.