La concesión del Premio Nobel de Literatura a la escritora británica Doris Lessing tomó por sorpresa al mundo literario, que, con la excepción de sus colegas femeninas, reaccionó con cierta frialdad.
En la Feria del Libro de Fránc-fort nadie se esperaba este fallo de la Academia Sueca, pues sonaban otros nombres como Philip Roth, Claudio Magris o Amos Oz, y el primero en reaccionar fue el autor italiano Umberto Eco, que estaba presentando la edición alemana de su libro "Historia de la Fealdad" en el "Blaue Sofa" de Bertelsmann.

"Es una buena autora con una gran alma literaria. Merece el premio sin duda", dijo Eco con cortesía, pero sin querer profundizar mucho en el tema.

"Sin embargo, es extraño que el premio lo vuelva a ganar un autor de lengua inglesa tan poco tiempo después de Harold Pinter", agregó el autor de "El Nombre de la Rosa".

Hubo otras voces que fueron menos corteses como la de Marcel Reich-Rannicki, considerado el "Papa" de la crítica literaria alemana.

"Es una decisión decepcionante. La lengua inglesa tiene escritores más importantes y más significativos como John Updike o Philip Roth", dijo Reich-Rannicki.

Sin embargo, el crítico alemán comentó que ese tipo de decisiones ya no le sorprendían y recordó otros premiados que le habían decepcionado como el dramaturgo italiano Dario Fo o "cierta escritora de lengua alemana", en alusión a la austriaca Elfriede Jelinek.

Su editora en España, Ana María Moix, que ha publicado buena parte de su obra en Ediciones B y Bruguera, dijo a Efe que es "una de las grandes voces de este siglo" que se caracteriza por haberse ocupado de los grandes problemas de las últimas décadas.

Para Rosa Montero, la concesión del Nobel es muy merecida porque Lessing "ha sido y es un faro para las escritoras de varias generaciones".

Montero comentó que se sintió muy marcada en los años 70 cuando leyó "El Cuaderno Dorado", "una novela rompedora" en la que hablaba de los derechos de las mujeres "pero sin los prejuicios de ser mujer".

La hispano-uruguaya Cristina Peri Rossi afirmó en declaraciones que Lessing fue, junto con Simone de Beauvoir, "una de las mujeres más destacadas del siglo 20", que si bien ha militado a través de su literatura en las causas más importantes, "después ha renegado de todas las ideologías".

"Fue feminista y después se convirtió en crítica del feminismo; fue comunista y luego lo atacó", dijo Peri Rossi, autora de la semblanza biográfica de Lessing que acompañaba la edición de "El Cuaderno Dorado", publicada por Círculo de Lectores en 1989 y en la que el prólogo corrió a cargo de Mario Vargas Llosa.

Peri Rossi cree que Lessing "ha sido la escritora de habla inglesa más conocida, más difundida, editada y leída del siglo 20", y ha reflejado en su obra "todos los grandes temas" de esa centuria.

La nueva Premio Nobel se convirtió en la escritora del feminismo a partir de su libro "El Cuaderno Dorado", considerado "la biblia del feminismo".

"Como intelectual, Beauvoir es mejor, pero como narradora Lessing la supera con claridad", concluyó Peri Rossi.
Sus traductores al español, Carlos Mayor y Dolors Gaillard, dijeron que en las ediciones en castellano "no se pierde demasiado la esencia de su obra", gracias al estilo "sencillo y accesible" de la escritora.

Mayor y Gaillard, traductores de "Historia del General Dann y de la hija de Mara, de Griot y del Perro de las Nieves" y de "Las Abuelas", respectivamente, coincidieron al referirse a Lessing como una autora "más interesada en lo que quiere contar que en la riqueza de su estilo".

Para el español José María Guelbenzu, que considera a Lessing una escritora "de primera línea" que merece el Nobel "por razones estrictamente literarias", lamentó que "se convirtiera en icono de feministas".

Recordó que los primeros libros que sacó Seix Barral de esta mujer de "vida curiosa -al nacer en Irán, criarse en Rodesia y finalmente aparecer en Londres- tenían el tono realista de quien mira al mundo y trata de desentrañar a las mujeres, pero que sobre todo indaga en las relaciones entre las personas".

Luego, su atención se desplazó hacia textos de ciencia ficción, o hacia "un estilo casi confesional", como en su célebre obra "El Cuaderno Dorado" que le dio tanta fama entre las feministas cuando se publicó en 1962, dijo Guelbenzu.

"Pero en sus últimos años

-añadió- recupera su tono realista, que adquiere, como suele ocurrir con personas de cierta edad, una extraña sabiduría al hablar, pues ya no intenta retratar el mundo y sabe que está imprimiendo su propia visión muy definida de las cosas".

Desde Managua, uno de los candidatos al Nobel, el poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal, dijo que si Lessing ganó el premio "es porque es buena".

Por último, la escritora mexicana Margo Glantz destacó de Lessing la "gran tranquilidad" y "modestia" con que ha construido una obra que le resulta "muy sobria e íntima".

"Cuenta cosas que las mujeres no dicen", explicó Glantz, quien subrayó que muchos de sus libros se recrean en "lo que parece inefable desde el punto de vista sexual o político".