Barcelona.- El delantero argentino Leo Messi se reafirma como el gran ídolo de la hinchada del Barcelona tras su breve pero decisiva actuación ante el Almería y coincidiendo con las horas bajas de un Ronaldinho que ya dejó de ser "intocable" para Frank Rijkaard, su técnico.

El Barcelona ganó el domingo por 2-0 al Almería con muchos más apuros de los previstos y la escena más significativa del encuentro se vivió a los 74 minutos, cuando Messi, aclamado, sustituyó a Ronaldinho, despedido con división de opiniones.

"El juego de Ronaldinho ya no marca diferencias. Tan sólo Messi brilla con luz propia y se convierte en la referencia a nivel ofensivo. Hay seria preocupación por el mal momento de juego que atraviesa Ronaldinho. Tiene ganas de convencer pero no lo consigue, a veces incluso da la sensación de que es un freno para el equipo", opina el diario barcelonés "Sport".

Este periódico contrapone el juego de Messi y el de Ronaldinho: "Cuando Rijkaard lo cambió por Messi, fue cuando el juego tuvo más chispa y velocidad. Ya debe ser dramático para el brasileño que le cambien antes que a (el mexicano) Giovani (dos Santos)".

Ronaldinho ha jugado cinco partidos de la Liga española y tres de la Liga de Campeones y ha sido sustituido en seis ocasiones, es decir, sólo jugó dos partidos completos.

Messi marcó de penal el gol de la tranquilidad para el Barcelona y ya suma siete goles, por lo que es el máximo anotador de la Liga española.