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Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI partirá este martes con destino a Africa, para cumplir su primera gira apostólica a ese continente, con una agenda centrada en las víctimas del hambre, la injusticia y la violencia.
El Papa emprenderá un viaje de siete días que lo llevará a las ciudades de Yaoundé, en Camerún, y Luanda, en Angola, donde según él mismo ha señalado, espera impulsar un mensaje a favor de la reconciliación y la paz.

'Pienso en las víctimas del hambre, de las enfermedades, de las injusticias, los conflictos fratricidas y toda forma de violencia que, por desgracia, continúa golpeando adultos y niños', dijo el pontífice el domingo, en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Agregó que en esta gira pastoral desea 'abrazar' a todo el llamado 'continente negro' con sus 'sus miles de diferencias y su profunda alma religiosa, sus antiguas culturas y su esforzado camino de desarrollo y reconciliación'.

También desea valorar sus 'dolorosas heridas', sus 'enormes potencialidades y esperanzas', así como 'llevar a todos el anuncio de paz confiado a la Iglesia del Señor resucitado'.

Según el funcionario del Vaticano Fortunatus Nwachukwu, sacerdote nigeriano jefe del protocolo de la Secretaría de Estado, con esta gira pastoral, la Iglesia Católica muestra su interés en Africa 'de manera importante'.

El religioso comentó los puntos positivos y negativos del continente incluidos en el 'Lineamenta', un documento preparado como guía de trabajo de la próxima asamblea del Sínodo de obispos africanos, prevista para octubre próximo en Roma.

Señaló que en Africa, el número de católicos de 1978 a 2004 pasaron de 55 millones a 149 millones, lo cual consideró como un 'crecimiento vertiginoso', el más importante del mundo en comparación con las otras regiones del planeta.

En 2004, añadió, en ese continente, los obispos católicos sumaban 630 y los sacerdotes unos 31 mil 259, los religiosos no consagrados unos siete mil 791, las monjas 57 mil 475 y los catequistas 379 mil 656.

En el 'Lineamenta', escrito conformado por las contribuciones de los obispos de todo el continente, se destacaron, entre las esperanzas de las poblaciones y la Iglesia, la 'vitalidad' así como la 'alegría' de las ceremonias católicas en las poblaciones africanas.

El texto también resalta el crecimiento de las diócesis y territorios eclesiales, y el destacado rol de la Iglesia en la promoción del desarrollo en las comunidades lo cual ofrece credibilidad a la institución religiosa.

A esto se aúna una creciente sensibilidad social en contra de la corrupción y un aumento de la presencia internacional de la Unión Africana.

Los puntos negativos que considera el documento incluyen un bajo nivel de vida, insuficiencia educativa, falta de servicios sanitarios e impacto de las enfermedades como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida).

También guerras y conflictos que ponen en peligro el valor de la familia, masacres, refugiados, mortalidad infantil, pocos ingresos de las naciones, precariedad en el acceso al agua, falta de comida, pobreza y excesiva deuda externa de los países.

Aunque estos temas estarán incluidos en la agenda del Papa durante esta gira por Africa, según él mismo dijo su itinerario se centrará en la realidad espiritual y no política.

Partirá con la conciencia de no tener otra cosa que donar sino Cristo, 'misterio de amor supremo, de amor divino que vence toda humana resistencia y vuelve posible incluso el perdón y el amor por los enemigos'.

Por ello 'la Iglesia no persigue por lo tanto objetivos políticos, económicos, sociales y políticos, la Iglesia anuncia Cristo, cierta que el evangelio puede tocar los corazones de todos y transformarlos, renovando en tal modo desde adentro la persona y la sociedad', apuntó.