Un hombre coloca etiquetas en los féretros de las víctimas de la masacre del Srebrenica de 1995, en Visoko, Bosnia. Foto EFE/Vanguardia
Sin luchar, las fuerzas de la ONU dejaron Srebrenica, una "zona segura" para los musulmanes desplazados, en manos de las tropas serbobosnias comandadas por el general Ratko Mladic.
La Haya, Holanda.- El genocidio en Srebrenica ocurrió ante la mirada de Naciones Unidas. Sin embargo, la organización nunca tuvo que dar explicaciones ante la justicia.

Un tribunal de apelaciones en La Haya estableció el 30 de marzo de este año que la ONU tiene inmunidad y que no puede ser demandada en tribunales de estados miembros individuales. De ese modo fracasó una demanda de las "madres de Srebrenica" con la que alrededor de 6.000 familiares de las víctimas pidieron una disculpa así como también una indemnización por parte de la organización.

La demanda fue presentada en La Haya debido a que eran holandeses los cascos azules de la ONU que tenían que proteger a miles de bosnios musulmanes. Sin luchar, las fuerzas de la ONU dejaron Srebrenica, una "zona segura" para los musulmanes desplazados, en manos de las tropas serbobosnias comandadas por el general Ratko Mladic.

En ese entonces circuló por el mundo una foto en la que Thomas Karremans, el comandante de los cascos azules holandeses, llamados "Dutchbat", apareció con Mladic en un brindis. Más tarde Karremans explicó que había sido engañado y que en el marco de una negociación de repente le acercaron un vaso a la mano y sacaron una fotografía.

Una investigación certificó que los holandeses eran militarmente inferiores a las tropas de Mladic y que su pedido urgente de apoyo aéreo a la OTAN y a la jefatura de las tropas de paz de la ONU denominadas UNPROFOR fue ignorado. Además, su mandato de la ONU no abarcaba ninguna operación de combate.

Casi siete años después del genocidio el independiente "Instituto Holandés de Documentación de Guerra" (NIOD) descubrió que el gobierno en La Haya imprudentemente envió a Srebrenica soldados poco armados y preparados. El primer ministro socialdemócrata Wim Kok y su gabinete asumieron la responsabilidad política en abril de 2002 y renunciaron, aunque de todas formas se esperaban elecciones al poco tiempo.