Nueva York, EU.- En realidad, Meat Loaf quería convertirse enseguida en actor en vez de en astro del rock. Pero la pasó tan bien con los musicales "Hair" y "Rocky Horror Picture Show" que cambió de planes. El corpulento tejano de la voz de cuatro octavas se hizo famoso en todo el mundo con melodías rockeras como "I'd Do Anything for Love" y "Praying for the End of Time".
A lo largo de su carrera atravesó por altos y bajos. Incluso perdió la voz temporalmente y sufrió un colapso sobre el escenario en Londres. En su 60 cumpleaños este jueves 27 de septiembre, está de regreso en el rock.

Meat Loaf nació como Marvin Lee Aday. Le gusta contar una y otra vez, con variantes, cómo recibió su apodo, que en castellano es algo así como "pedazo de carne".

A los 13 años al parecer pisó sin querer a un entrenador de fútbol americano en la escuela, a lo que éste respondió gritando dolorido: "¡Pedazo de carne!".

Hoy admite que se inventó esa anécdota. "Creo que ya mi padre me llamaba así. Y en algún momento todo el mundo me decía así", admitió en una entrevista.

La persona más importante en la carrera de Meat Loaf no fue, sin embargo, ni su padre ni el entrenador, sino Jim Steinman. Conoció al autor, compositor y productor musical en 1974 en los ensayos del musical "More Than You Deserve".

Meat Loaf afirma que él creía haber sido contratado para un papel hablado. "Pero tuve que cantar. Jim aportó las canciones. Fuimos un éxito inesperado, así que le pedí que me nutriera de más música", relata el cantante.

Y eso fue lo que hizo Steinman. El resultado fue el exitoso álbum "Bat Out Of Hell" (1977). Inspiraciones de Richard Wagner, Phil Spector y Bruce Springsteen fueron mezcladas por Steinman en un sonido rockero único, que hoy es inconfundible.

Junto al chillido de la guitarra, el martilleo del piano y la batería, entre coros jubilosos e instrumentos de cuerda, Meat Loaf habla de banalidades y verdades profundas, del amor y de la vida, siempre al borde de la autoparodia.

"No me tomo muy en serio a mí mismo, pero me tomo muy en serio lo que hago", dijo una vez.

Aquel disco sólo tenía siete canciones, y cada una se convirtió en un hit. "Bat Out Of Hell" y el álbum del regreso, "Bat Out Of Hell II
- Back Into Hell" (1993), vendieron más de 50 millones de copias. El primero aún sigue vendiendo unas 200.000 copias al año.

El tercer disco de la saga, "Bat Out of Hell III: The Monster Is Loose", del año pasado, no triunfó tanto. Pero es que Steinman ya no participó en él. Ambos siguen ahora caminos por separado.

Para la voz sin entrenar de Meat Loaf, la exitosa gira que siguió al primer disco en los 70 fue un desastre. Sus cuerdas vocales quedaron arruinadas y tuvo que hacer una pausa de medio año.

En ese tiempo, cumplió su sueño de hacer carrera en el cine.

Interpretó junto a Debbie Harry en 1979 un papel principal en la película "Roadie", y luego rodó "Americathon".

A pesar de un Grammy, con el que fue distinguido en 1994 como mejor cantante de rock, siguió dando preferencia a su carrera como actor.

En 1997, ya con muchos kilos menos, fue el conductor de autobús de "Spice World" junto al grupo británico Spice Girls. Le siguieron "Black Dog" (1998) junto a Patrick Swayze y "Fight Club" (1999) junto a Brad Pitt y Edward Norton.

"Aun cuando canto interpreto un papel. De las canciones en realidad sólo me interesan los textos", dice. Eso no impide que se siga subiendo a los escenarios, aun cuando su voz ya no abarque muy bien las cuatro octavas. Los críticos, de todas maneras, siguen considerando que ofrece un show entretenido. ¿Y qué otra cosa implica ser un buen actor?