El sur de Luisiana amaneció hoy afectado por vientos huracanados y fuertes lluvias debido al ciclón "Gustav", cuyo centro tocará tierra hacia el mediodía (18 GMT).
Las primeras bandas de lluvia y vientos de "Gustav" se hicieron notar ya desde la madrugada en una amplia región en torno a la ciudad de Nueva Orleans y el delta del Misisipi.

Gran parte de la población de esta zona del sur de Luisiana, de más de un millón de personas, abandonó sus casas siguiendo la orden de evacuación obligatoria, considerada como la mayor de la historia de este estado.

Pero todavía se han quedado en Nueva Orleans y sus municipios colindantes alrededor de 100.000 personas, según informaron hoy las autoridades.

En la operación de evacuación fallecieron tres enfermos graves y las autoridades estatales informaron de que detuvieron a dos sospechosos de saqueos.

Desde el anochecer del domingo se impuso un toque de queda que impide el desplazamiento por las calles de las personas que no han atendido la orden de evacuación obligatoria.

Miles de soldados de la Guardia Nacional se encuentran movilizados a la espera de intervenir en las tareas de rescate.

El huracán, que avanza en dirección noroeste a unos 26 kilómetros por hora, mantiene paralizado a Luisiana con la gente metidas en sus casas y pegadas a la televisión para confirmar la llegada de la tormenta.

Los meteorólogos indican que en las próximas seis horas pueden esperarse vientos de entre 175 y 190 kilómetros por hora hasta que el ojo del huracán toque tierra en la costa, momento en el que comenzará a descender la intensidad del ciclón.