El tabaco ocasiona calvicie en los hombres, según un estudio sobre varones asiáticos divulgado esta semana, que especula que el cigarrillo puede dañar el riego sanguíneo y el ADN del cuero cabelludo.
Según la investigación, publicada en la edición de noviembre de la revista "Archives of Dermatology", los hombres que fuman por lo menos 20 cigarrillos al día se exponen a un mayor riesgo de sufrir alopecia androgénica "moderada o grave".

Ese tipo de alopecia es la más común entre los hombres y suele iniciarse con entradas en las sienes, le sigue la pérdida del cabello en la coronilla y en la frente, hasta dejarlo en forma de herradura alrededor de la cabeza, y puede llevar a la caída total del pelo.

El estudio divulgado hoy se basa en un análisis del volumen del pelo y los hábitos de fumar de 740 varones de Taiwán de entre 40 y 91 años de edad, explicaron los autores, Lin-Hui Su, del y Tony Hsiu-Hsiu Chen, de la Universidad Nacional de Taiwán.

Los dos médicos conjeturaron que fumar puede destruir los folículos pilosos, de donde emerge el pelo, dañar los vasos sanguíneos que riegan la raíz y perjudicar a las hormonas que estimulan su crecimiento, o aumentar la producción de estrógeno, que neutraliza los efectos del andrógeno, la hormona que hace crecer el vello en los hombres.

El estudio también constata que los varones taiwaneses sufren menos calvicie que los occidentales blancos, un resultado similar al obtenido por otras investigaciones sobre hombres asiáticos.

Los indígenas americanos y los negros estadounidenses también tienen la dicha de conservar más cabello, de acuerdo con otros análisis citados por los dos médicos de Taiwán.