Redacción
Pregunta: No tengo práctica con la atención que debe dársele a los niños, pues acabo de tener a mi primer hijo, pero uno de los problemas a los que se enfrentan las madres, tarde o temprano, es dar medicinas a sus hijos y me gustaría saber si es conveniente obligar en alguna forma a los niños a tomarlas.
Respuesta: Más común que el temor a los hospitales de parte de los niños, es el temor a tomar medicinas y sobre todo a las inyecciones.

En esto también, como en otros temores, los padres se enfrentan con el problema: ¿debo forzar a mi hijo si es necesario, que acepte la medicina? En general la respuesta es "no". Aún con niños extremadamente difíciles de convencer a tomar medicamentos, el incremento cada día mayor de medicinas con sabor agradable, hace que los niños las acepten con más facilidad.

En la actualidad casi todo tipo de medicamentos para niños viene líquido y con sabores agradables, para que éstos las acepten con más facilidad. Sería raro, pero si la medicina no es obtenida en forma líquida y se trata de píldoras o tabletas, pueden pulverizarse y revolverse en alguna miel.

Hay desde luego otras formas fáciles de dar píldoras o tabletas pequeñas (o hechas pedacitos) a los niños: escondidas en un trozo de pan o disueltas en algún líquido de sabor fuerte que le guste al niño. El éxito o el error le mostrará cuál es el método más útil con su propio niño.

No utilice el soborno.

Si el niño se rehusa demasiado, es preferible dejar que pase un rato y tratar de intentarlo luego utilizando algún subterfugio por el momento. Es preferible no hablar mucho sobre el asunto y así el niño aceptará la medicina como una cosa natural.