El Universal
El presente ciclo mundialista ha sido una pesadilla para la selección mexicana, pero el rezago en el Tricolor ha ido en aumento desde la gestión de Hugo Sánchez, pues sólo se ha plasmado fracaso tras fracaso
Una crisis que se agudiza. La selección mexicana no logra salir de terapia intensiva. El presente ciclo mundialista ha sido una pesadilla para el tricolor ante la falta de resultados positivos que han orillado a la Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha realizar cuatro modificaciones en el cuerpo técnico, si se incluye el interinato de Jesús Ramírez.

Desde que inició la gestión de Hugo Sánchez, los números han sido irregulares El primer fracaso que se presentó fue en la Copa Oro del 2007, cuando los verdes llegaron a la final del evento pero cayeron ante Estados Unidos, lo que les impidió participar en la Copa Confederaciones que se realizó en el presente año.

También en el 2007, llegó otro revés importante, pero con la selección sub-23 al quedar fuera de los Juegos Olímpicos de Beijing tras ser eliminada en la primera ronda. Semanas después, Sánchez Márquez dejó el timón y Chucho Ramírez asumió el mismo sólo por algunos partidos.

El nombramiento de Sven-Göran Eriksson causó un sinnúmero de críticas por el poco conocimiento que tenía del futbol mexicano, y los juicios no estaban equivocados. México calificó al hexagonal final de la eliminatoria de la Concacaf como el peor equipo del área.

Pese a ello, la FMF lo mantuvo en el timón, y fue hasta el revés contra Honduras en San Pedro Sula que decidieron removerlo del cargo para designar a Javier Aguirre. El "vasco" tuvo que trabajar a marchas forzadas al no tener duelos de preparación para el compromiso contra El Salvador, lo que al final afectó ya que se dio la inminente derrota, tras una polémica decisión del árbitro Walter Quesada.

Con mucho esfuerzo ganó el duelo eliminatorio contra Trinidad y Tobago y después llegó la Copa Oro como evento oficial, no sin antes disputar dos compromisos amistosos sin mayor relevancia. El Tri se impuso 2-0 a Nicaragua y después llegó el polémico empate contra Panamá en el que se vio reflejada la impotencia de México con la actitud del técnico quien le dio una patada al jugador canalero Ricardo Phillips.

Las dudas se acrecentan en torno a una selección mexicana que no da resultados, y en el que es evidente la falta de trabajo de la gente de pantalón largo que ha perjudicado el funcionamiento del Tri.