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Cardenal Herranz dice que respetarán los derechos humanos de curas gay
ROMA.- Luego de que la Santa Sede suspendiera este fin de semana a un sacerdote por confesar de manera anónima que realizaba prácticas homosexuales, Julián Herranz, jurista y presidente de la Comisión Disciplinaria del Vaticano, dijo que se hará limpieza al interior de la Iglesia Católica.

"La Santa Sede es la primera interesada en hacer limpieza en su interior, pero siempre con respeto a los derechos humanos y después del pronunciamiento de la autoridad judicial", dijo Herranz al recordar que este mismo criterio se aplicará en el caso de Monseñor Tommaso Stenico, ya suspendido de sus servicios en espera del pronunciamiento del tribunal.

En una entrevista publicada por el diario italiano La Repubblica, Herranz no quiso opinar en específico sobre el caso de Monseñor Stenico y las sanciones a las que podría hacerse merecedor de acuerdo a las leyes eclesiásticas, pero sí habló de las reglas generales para quienes, como miembros de la iglesia, cometen este tipo de "pecados". "No quisiera hablar de este caso. A nivel general, los delitos contra el sexto mandamiento, que tienen que ver con la esfera sexual, el canon 1399 del derecho canónico prevé penas severísimas, desde la degradación hasta la expulsión, sobre todo para los sacerdotes que pecan con menores de 16 años. Pero es una regla general que a lo mejor nada tiene que ver con este caso".

La semana pasada Monseñor Tommaso Stenico Stenico declaró al programa Exit del canal 7 que no sentía que era un pecado ser gay pero que prefería el anonimato para evitar ser reprendido de sus superiores, dada la actual firme postura de la doctrina católica en torno al celibato de los sacerdotes y la homosexualidad.

El programa emitió videos, grabados con una cámara oculta, de los encuentros de tres sacerdotes homosexuales con personas conocidas a través de un chat en Internet.

Este fin de semana dio a conocer una carta explicando que todo era ficción y que se había hecho pasar por gay para desenmascarar a otros sacerdotes que sí lo son.