El Universal
Las embarazadas son cuatro veces más propensas a desarrollar una forma más grave del mal que el resto de la población, y el peligro de muerte en este grupo llega a ser seis veces más alto que en hombres y mujeres que no están en cinta
Apenas cursaba el primer trimestre de su embarazo, cuando en abril de este año, mes en el que se registró la primera oleada de casos de influenza A (H1N1), ella se contagió de la enfermedad.

Junto a esta mujer, los médicos tuvieron que tomar una decisión dramática:

Suministrarle antivirales para salvar su vida, pese al riesgo de que los medicamentos dañaran al feto o provocaran la terminación del periodo de gestación, pues se desconocen los efectos de la gripe humana en estas condiciones.

Lo único que sí está comprobado es que las embarazadas son cuatro veces más propensas a desarrollar una forma más grave del mal que el resto de la población, y el peligro de muerte en este grupo llega a ser seis veces más alto que en hombres y mujeres que no están en cinta.

Hasta ahora el tratamiento ha funcionado y los exámenes son alentadores, toda vez que se desarrolla de manera normal el bebé, a quien los especialistas ya bautizaron como "Pandémico Influenzo".

La comunidad médica del país está al pendiente de este nacimiento, que se espera sea en octubre, pues puede ayudar a conocer el efecto del virus en embarazadas y en los neonatos.