Pierre-Marc René/Excélsior
De acuerdo con The New York Times, el desempleo afectó a las comunidades migrantes en Estados Unidos de manera tan fuerte que se detectó un nuevo y sorprendente fenómeno: en lugar de recibir remesas de sus parientes en el país más rico del planeta, varias familias mexicanas están reuniendo difícilmente todo lo que pueden para mantener a sus seres queridos desempleados en Estados Unidos.
México, D.F..- La crisis económica ha golpeado tan fuerte a los inmigrantes en Estados Unidos, que el flujo de las remesas se ha invertido. Ahora las familias mexicanas son las que envían dinero a sus familiares que están en el país vecino.  

En el mejor de los tiempos, el hijo de Miguel Salcedo, un migrante ilegal en San Diego, estaría mandando dólares para mantener a su familia en México; pero ahora están haciendo por él algo que nunca había imaginado: mandan pesos al norte.

"Enviamos algo cada vez que tenemos un extra, al menos lo suficiente para que pueda comer", dijo Salcedo, quien viven en un pequeño pueblo de Oaxaca y trabaja en diferentes obras para mantener a su esposa, sus dos niños y, ahora, su hijo mayor desempleado en California.

De acuerdo con The New York Times, el desempleo afectó a las comunidades migrantes en Estados Unidos de manera tan fuerte que se detectó un nuevo y sorprendente fenómeno: en lugar de recibir remesas de sus parientes en el país más rico del planeta, varias familias mexicanas están reuniendo difícilmente todo lo que pueden para mantener a sus seres queridos desempleados en Estados Unidos.

Según un estudio del Pew Hispanic Center, publicado en julio pasado, cerca de 433 mil mexicanos regresaron a México entre febrero de 2008 y febrero de 2009. Un fenómeno normal, según el director asociado de Pew, Mark Hugo López.

"Hasta ahora el número de mexicanos que regresan a su país es estable, pero tendremos que esperar hasta principios de 2010 para saber cuántos han regresado este año. Con la crisis económica actual, las cifras probablemente van a aumentar de manera importante", explicó a Excélsior.

Sin embargo, los mexicanos que migraron a Estados Unidos disminuyeron en los últimos años, pasando de un millón 26 mil en 2006-2007 a 639 mil en 2008-2009.

"La crisis económica y el control de las fronteras son los factores más significativos en la disminución de la inmigración de mexicanos, pero siguen siendo la minoría más importante del país", dijo López.

Durante la desaceleración económica, el dinero enviado por los migrantes a México ha disminuido. El Banco de México informó que las remesas desde Estados Unidos tuvieron una caída de 17.55 por ciento en septiembre, en comparación con el mismo periodo de 2008.

Esta tendencia ha seguido a la baja, ya que los primeros nueve meses de este año bajaron 13.40 por ciento respecto del mismo periodo del año pasado, en gran medida por el descenso de los empleos en la industria de la construcción en Estados Unidos, según el banco central.

En Chiapas, Carmen Montúfar reunió dinero con su esposo y otros miembros de su familia para apoyar financieramente a su hija Candelaria, en Carolina del Norte. En el último año, la familia envió dinero ocho veces para ayudar a Candelaria y a su esposo, quienes se quedaron sin trabajo estable y tuvieron un hijo.

"Cuando ella trabaja nos manda dinero, pero ahora, porque no tiene trabajo, le enviamos", dijo la mamá.

Con casi la mitad de la población que vive en la pobreza, México no está en condiciones de sostener a los ciudadanos en el extranjero. Según información de la Secretaría del Trabajo y del Instituto Nacional de Estadista y Geografía, 2.93 millones de mexicanos no habían encontrado trabajo en septiembre, lo que representa una tasa de desempleo de 6.41 por ciento, lo que hace de México uno de los países más afectado por la crisis económica mundial.