Aracely Chantaka
"Ole.ole.ole.Toño.Toño" fue el grito masivo que se escuchó en el estadio Tecnológico al término de la misa con la que fue despedido el ex jugador de los Rayados Toño De Nigris, quien falleció de manera repentina hace una semana en Larissa, Grecia.
Cerca de 15 mil personas se reunieron en el inmueble deportivo para honrar la memoria de "Tano", de quien se reconoció su trayectoria y se alabó el desempeño que siempre tuvo como futbolista.


Los sentimientos fueron encontrados porque aunque la tristeza estaba presente por la pérdida también se vivieron momentos de júbilo porque se recordó su calidad humana y su buen desempeño como jugador.


Un desfile de personalidades del balompié acudieron a la homilía que fue oficiada por el Cardenal Francisco Robles Ortega. Entre los presentes estuvieron: Felipe Baloy, Duilio Davino, Walter Ayovi, Manuel Pérez, Diego Ordaz, Gerardo Galindo y Diego Martínez.


También directivos y cuerpo técnico de l plantel Rayado acudieron al evento al que también asistió el Secretario de Educación en Nuevo León, José Antonio González, quien es suegro de Aldo De Nigris.


Ex jugadores del conjunto albiazul como Misael Espinosa y Luis Hernández también asistieron a apoyar a la familia.


La hinchada llegó con mantas con el rostro de "El Tano" y también dibujos y óleos.


Es de llamar la atención que entre el graderío había personas con la playera del eterno rival de los conjunto de las rayas: Los Tigres, quienes esa tarde olvidando las diferencias acudieron a unirse al homenaje al futbolista regio.


Al término las cenizas De Negris fueron llevadas para que el futbolista diera su última vuelta olímpica a la cancha del estadio que fue testigo de sus hazañas deportivas.


El sábado durante el juego de ida de los Cuartos de Final, entre los Rayados y el América, Aldo De Nigris anotó un gol que dedicó a su hermano.


Al término del cotejo el jugador Rayado mencionó que su hermano siempre estuvo muy pendiente de su carrera. "Seguía todos mis encuentros desde allá (Grecia) y sé que estuvo aquí presente".


Antonio De Nigris murió mientras dormía en su departamento de Larissa, Grecia de un infarto, tenía 31 años. Le sobreviven su esposa Sonia, su hijita de 3 años de edad, sus padres y sus hermanos Aldo y Poncho